Número 5. Junio de 2007

 
  CONTENIDO
   
Enfoque
Aprodeh informa
Fujimori en la cuenta final
La trascendencia del TC
Un primer paso para aliviar el dolor
Su voz también existe
Desterrando la verdad
Reparando el daño
 
   
 
 

Fujimori en la cuenta final

 

NI SU MANIOBRA DE SER CANDIDATO A SENADOR LO SALVARÁ DE SER EXTRADITADO

Era indudable que Alberto Fujimori se moría de miedo, pero lo que quizas nadie esperaba es que fuera tan cobarde. Sabiendo que en pocos días el juez Orlando Álvarez emitirá su fallo sobre la extradición y que es muy probable que este le sea adverso, el ex dictador acaba de mover su última ficha inventándose una candidatura a senador de Japón. Sin embargo, para su desesperación, la jugada será en vano. Porque no influirá en la decisión de la justicia chilena. Y porque los argumentos jurídicos para mandarlo en un avión a Perú, a que rinda cuentas ante la justicia, son, por lo demás, irrefutables.

Mientras Fujimori apela a sus contactos con la derecha nipona para que Japón presione a Chile e impida la extradición, el juez Álvarez está revisando las 37 páginas del informe de la fiscal Mónica Maldonado, que le da la razón al Perú en 11 de los expedientes. En los próximos días dará aviso a las partes de que está listo para emitir su sentencia y, a partir de entonces, tendrá cinco días para hacerlo. Los argumentos de la fiscal son contundentes así que, según todo indica, el magistrado debería ratificar la extradición.

 

 

LO SABÍA TODO. La fiscal chilena sostuvo que hay fuertes indicios de que el extraditable conocía y autorizaba las operaciones del ‘Grupo Colina’.

 

RAZONES DE PESO. Los principales fundamentos de la fiscal Maldonado para recomendar la extradición fueron, premonitoriamente, remarcados por el magistrado Antonio Doñate en el informe que elaboró para la FIDH, en abril, luego de viajar a Santiago junto con los deudos de Barrios Altos y La Cantuta. El experto había sostenido en él que la fiscal no necesitaba pruebas absolutas de la culpabilidad de Fujimori sino solo “indicios racionales”. Y así lo ha reconocido Maldonado.

El Estado peruano puso a disposición de la fiscal toneladas de indicios. En los casos de Barrios Altos, de La Cantuta y de la desaparición de dos estudiantes y un panadero en 1993, entregó las declaraciones de casi 40 personas, entre testigos, víctimas y acusados. También, informes de autopsias y de restos óseos, registros de detenciones y las copias de las felicitaciones del ex presidente al ‘Grupo Colina’, entre varios otros documentos.

Adicionalmente, puso a consideración de Maldonado el informe de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) sobre los casos Barrios Altos y La Cantuta, donde se consideran acreditados los crímenes cometidos por el gobierno de Fujimori.

EL PRIMER PASO. Con estos antecedentes y, ante tantas evidencias, la conclusión fiscal fue contundente: “Estima este Ministerio que (…) existen presunciones bastantes para concluir que el requerido ha intervenido en tales hechos, como inductor directo de los ilícitos (…) en cuanto existen “indicios racionales de (su) culpabilidad”.


 

 

Maldonado también sentó otro precedente importantísimo para la causa de la extradición al señalar que “la existencia y operaciones del grupo paramilitar denominado ‘Colina’, que llevó a cabo estos delitos, es un hecho histórico suficientemente probado, y (que) existen indicios vehementes que sus acciones contaban con el conocimiento y la aprobación del señor Fujimori”.

Es cierto, este informe no es vinculante, pero constituye un paso fundamental hacia el objetivo de sentar al extraditable en el banquillo de los acusados. Con el documento en sus manos, al juez Álvarez solo le queda dar el segundo paso, que es ordenar la extradición. Eventualmente, la Corte Suprema tendrá que ratificar esa sentencia.


Más Información:

Campaña Fujimori Extraditable:
http://www.aprodeh.org.pe/fujimori2007/noticias.htm
http://www.fujimoriextraditable.org.pe