COMISIÓN DE LA VERDAD Y RECONCILIACIÓN
Informe Final
Tomo VII
Los casos investigados por la CVR
ASESINATOS DEL COMANDO PARAMILITAR AUTODENOMINADO RODRIGO FRANCO (1985-1990)
Las investigaciones realizadas por la CVR permiten afirmar que el frustrado atentado contra el diario Marka, el asesinato del abogado Manuel Febres Flores y el asesinato del líder sindical Saúl Cantoral Huamaní y el de Consuelo García, atribuidos a presuntos integrantes de una organización paramilitar, permiten suponer la existencia del autodenominado Rodrigo Franco, presuntamente dirigido por Agustín Mantilla, y que utilizó la infraestructura e información del Ministerio del Interior. Estuvo constituido principalmente por estudiantes reclutados de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, liderados por Jesús Miguel Ríos Sáenz, y contó con la participación de algunos efectivos del GRUDE de la Dirección de Operaciones Especiales (DOES) y del Delta 5 de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) de la Policía.
El asesinato de Saúl Cantoral Huamaní y Consuelo García
Saúl Isaac Cantoral Huamaní, natural de Ayacucho, tenía 42 años, vivía en Nazca, estaba casado y tenía cuatro hijos. Se desempeñaba como secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú, luego de ganar en las elecciones de dicho gremio el 29 de enero de 1987.
Consuelo Trinidad García Martínez, natural de Trujillo, estudió en la Universidad Guzmán y Valle La Cantuta. Fue fundadora del Centro de Mujeres Filomena Tomaira Pacsi, organización que brindaba asistencia a las mujeres de los trabajadores mineros, en la que trabajó hasta el día de su muerte. En el desarrollo de esas actividades conoció a Saúl Cantoral Huamaní. Era militante del partido Unidad Democrática Popular.
Como consecuencia de las huelgas convocadas por la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú, Saúl Cantoral había sido amenazado de muerte en diversas oportunidades mediante notas y llamadas al local de la federación realizadas por el Comando.
Anteriormente, el 9 de agosto de 1988, cerca del hostal donde se alojaba, dos sujetos armados lo secuestraron por espacio de ocho horas. Le inyectaron alucinógenos y lo golpearon exigiéndole que se declarara senderista. Según el testimonio de la víctima, el secuestro habría sido cometido por miembros del Comando, quienes lo instaban a abandonar la huelga nacional que los mineros habían emprendido. Días antes de su muerte, el 6 de febrero de 1989, Saúl Cantoral fue abordado nuevamente en las inmediaciones de su hostal, que estaba ubicado en el centro de Lima. Dos sujetos de raza blanca lo interceptaron apuntándole con un arma. Lo amenazaron de muerte y se fueron en un vehículo. Según Saúl Cantoral, los sujetos se habían identificado como miembros del Comando. La mañana del 13 de febrero de 1989, el secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú, Saúl Cantoral Huamaní, llegó a Lima procedente de Nazca en compañía de otros dirigentes mineros, y se reunió con varios líderes de su gremio en el local de la Federación Minera ubicado cerca del Parque Universitario. Luego regresó a su hostal, alrededor de las 6 p.m. En esas circunstancias, recibió una llamada de su secretaria indicándole que había olvidado un sobre en el local de la federación, por lo que decidió regresar para recogerlo. A la salida del local se encontró con Consuelo García Martínez, con quien se dirigió al distrito de Breña en busca de una amiga suya que tramitaba pasaportes con celeridad, pues debía viajar a un evento nacional de minería. Aproximadamente a las 8:10 p.m. salieron de la casa de la amiga de Consuelo García, y desde ese momento nadie más los volvió a ver con vida.
Alrededor de las 11:00 p.m. del mismo día 13 de febrero de 1989, el patrullero 657 de la Policía, al mando del sargento Dionisio Castro, observó un cuerpo tirado boca abajo en las inmediaciones del Parque Zonal Huiracocha en Canto Grande. El cadáver tenía varias heridas de bala. Al costado del cuerpo había una cartulina celeste en la que figuraba la hoz y el martillo y en la que estaba escrito: «Perro soplón, vendido, viva la huelga minera, viva el PCP». A pocos metros del cuerpo encontraron también el cadáver de una mujer, que yacía boca abajo con el cráneo totalmente destrozado.
Según la revista Caretas, hasta el lugar se apersonó la jueza Jeanette Oyarce con el médico legista Zoilo Cárdenas, quienes corroboraron que se trababa del cuerpo de Saúl Cantoral y Consuelo García respectivamente. El cuerpo de Saúl Cantoral tenía cinco impactos de bala a la altura del corazón, pulmón derecho, mandíbula, nuca y la parte baja de la espalda. El de Consuelo García presentaba «estallamiento del cráneo». Se calculó que la muerte se habría producido a las 9:30 p.m., y los cuerpos no presentaban señales de tortura o maltratos.
El testigo reservado n.º 62, que perteneció al grupo de élite del GRUDE de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía, señaló a la CVR que el asesinato de Saúl Cantoral fue dirigido por Marco Puente Llanos, un oficial de la Guardia Civil que posteriormente falleció en un enfrentamiento con el PCP-SL.
El testigo dijo que el citado oficial les habría contado en una ocasión: «En el carro le iban pegando (a Saúl Cantoral) [...] la mujer iba adelante, pero de ahí nos hemos ido para Chorrillos y ahí nos hemos separado […] no me acuerdo quién es el que iba manejando, no le podría decir si lo mataron en el carro, porque a nosotros nos dijeron váyanse, a los del carro de atrás, ellos se quedaron con él [...] por lo que dijeron era un subversivo dirigente y dijeron el apellido Cantoral».
Por otra parte, la fiscal del caso señaló a la CVR que los miembros de la Policía que investigaban estas muertes se encontraban muy atemorizados y no tenían interés de indagar sobre lo que realmente había pasado. Asimismo, relató: «con el documento (de investigación) yo llegué donde mi jefe y me dice hasta acá no más te quitas, tienes familia, que esto que el otro, ya doctora hasta acá hemos hecho todo lo que hemos podido llegar, parece que aquí hay otros intereses y esperemos que lleven el documento y se acabó».
http://www.cverdad.org.pe/ifinal/pdf/TOMO%20VII/Casos%20Ilustrativos-UIE/2.67.FRONTON%20Y%20LURIGANCHO.pdf
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