"La República"

Por Elizabeth Cavero
1° de octubre del 2000

Dos meses después investigación refuta informe de ministro del Interior

61 kilos de explosivos destruyeron el edificio del Banco de la Nación

 

El derrumbe del Banco de la Nación fue causado por artefactos explosivos colocados expresamente con ese fin y no por efecto del calor, como sostuvo el ministro de interior, Walter Chacón Málaga, al presentar su informe ante el pleno del Congreso, el 10 de agosto pasado.
Ayer, los organizadores de la Marcha de los Cuatro Suyos decidieron dar a conocer el informe del perito argentino Ramón Francisco Montiel, a quien contrataron para investigar los dramáticos acontecimientos que terminaron con la vida de seis vigilantes en el citado edificio público, el 28 de julio.
Montiel nunca pudo ingresar a la zona del derrumbe. La Fiscalía, controlada por el gobierno y el ex asesor de Inteligencia Vladimiro Montesinos, consideró «infundado» su pedido y el experto en explosivos no pudo siquiera obtener fragmentos de la construcción para hacer pruebas de laboratorio, como sí le fue posible cuando investigó el atentado de la embajada israelita en Buenos Aires.
Sin embargo, las imágenes de video captadas por Canal N y un medio extranjero, tanto como las fotografías que le fueron proporcionadas por La República y los planos que conservaba la Municipalidad de Lima, permitieron al especialista realizar un peritaje con el 99.99% de certeza, según afirma, sobre las causas del siniestro.

Los acontecimientos

12.30 de la tarde. Los gases lacrimógenos disparados desde el techo del Jurado Nacional de Elecciones por un contingente policial han logrado dispersar a la mayoría de manifestantes contra el tercer gobierno de Alberto Fujimori, hacia la Plaza San Martín.
Los pocos que quedan se confunden con sujetos que, por las ventanas rotas, arrojan bombas molotov al interior del edificio. Algunos periodistas siguen captando las escenas en medio de la nube química. De pronto se escucha un estruendo. Montiel, un perito de prestigio internacional, revela la causa: 61 kilos con 820 gramos de explosivos, colocados en un tercer piso, activados por control remoto.
La inmensa cantidad de gas producido por la explosión, corrió en todas las direcciones con una impresionante fuerza centrífuga. Esta onda expansiva, capaz de producir fisuras en los pulmones de un ser humano, seccionaba y desplazaba seis columnas del edificio de cinco pisos, a la altura del tercero. Las imágenes eran grabadas por una televisora extranjera.
Pocos metros a la derecha, el camarógrafo de Frecuencia Latina expresaba su asombro mientras captaba la explosión en la parte superior del muro colindante con la avenida Colmena. La potencia del gas había destruido parte del muro cercano al logo dorado y circular con la letras «BN».
Nadie murió aplastado o quedó herido con el concreto, nadie se encontraba cerca en el momento de la explosión. Los contingentes de cincuenta policías cada uno habían desaparecido del escenario y nadie controlaba a quienes, provistos de esteras encendidas, caminaban hacia la Plaza Mayor. Los bomberos llegaron a la hora y media de iniciado el desastre.

Ellos lo saben
«En la Policía hay gente que estudió conmigo y sabe de qué estoy hablando», afirma Montiel al explicar que su informe tiene un 99.99% de certeza y que sólo le faltó determinar qué tipo de explosivo se usó. «Pero, puedo asegurar que fue una explosión», reitera.
Las fórmulas que usó para determinar la cantidad exacta de la carga explosiva, están contenidas en el Manual de Explosivos y en el Manual de Destrucción de Explosivos - Ejército de Tierra, usado por la Guardia Civil de España, en cuya capital, Madrid, se especializó Montiel.
En cuanto a la supuesta explosión de balones de gas ubicados en las cafeterías, hipótesis esgrimida en aquellos días por los representantes del gobierno, el experto argentino detalla en su informe el porcentaje exacto de gas (53%) y de oxígeno (47%) que debieron mezclarse para producir la explosión a tal velocidad (instantánea). Ocurre que en esos instantes, el fuego consumía el oxígeno existente en el interior del edificio.
Respecto al «efecto horno» del que habló el ministro, Montiel comenta: «las personas que ingresaron y dieron un informe sobre lo sucedido, sostuvieron que el concreto armado cede a su resistencia con el fuego y eso lo refuto, puesto que como se puede apreciar en las fotos y videos, las columnas estuvieron mayor tiempo bajo el fuego intenso y no colapsaron, pero sí donde se produce la detonación (...)».
Ahora bien, ¿cómo determinó Montiel que la carga fue detonada a control remoto? Por descarte. Según explicó, una mecha común (pirotécnica) no era la más apropiada, pues el fuego en esa zona no era tan intenso y en algún punto podría apagarse. Los cables tampoco resultaban una alternativa, ya que el desprendimiento de mampostería podía cortarlos. El control eléctrico de radio-mando (remoto) no sólo aseguraba la explosión, sino que permitía ocasionarla en el momento deseado, afirma.

El informe

Este peritaje, que estuvo listo veinte días después de los hechos, fue presentado ayer por los organizadores de la Marcha de los Cuatro Suyos, Carlos Bruce, Alvaro Vargas Llosa y Jesús Alvarado (jefe nacional de movilización de Perú Posible), a raíz de una información aparecida el último viernes en el diario «Liberación». Una fuente conocida como «León Dormido» afirmó que en el interior del Banco de la Nación había sustancias químicas que aceleraron la combustión.

Organizadores reivindican Marcha de los Cuatro Suyos

Peritaje tiene 99.99% de certeza

«Se nos dijo terroristas», recordó ayer el coordinador nacional de la Marcha de los Cuatro Suyos, Carlos Bruce Montes de Oca, sobre los ataques que recibieron los organizadores de la protesta, en la conferencia de prensa que dieron para presentar el peritaje sobre el siniestro ocurrido en el Banco de la Nación.
«Hasta el primer mandatario dijo que había un plan para incendiar el Congreso y nunca mostró una prueba de ello. Como coordinador de la Marcha de los Cuatro Suyos, puedo decir que es una de las pocas cosa de las que me siento absolutamente orgulloso», expresó Bruce, con la actitud serena de quien ha salvado un obstáculo.
El escritor Alvaro Vargas Llosa hizo un breve recuento de la nefasta tarde en que Fujimori desafió a millones de peruanos y dijo que la información proporcionada a la prensa por la fuente denominada «León Dormido», sobre el plan del Servicio de Inteligencia para manchar con sangre la legítima protesta ciudadana, era ratificada por el peritaje de Francisco Montiel sobre las causas del derrumbe.
Por su parte, el congresista Carlos Ferrero, quien postuló a la primera vicepresidencia con Alejandro Toledo, haciendo énfasis en cada palabra, habló sobre el derecho que tienen los pueblos a manifestarse en la calle y a protestar contra un gobierno ilegítimo. «Fujimori se va porque sabe que a donde llegó, llegó con trampa», sentenció el parlamentario.
El jefe nacional de Movilización de Perú Posible, a quien los canales oficialistas describieron casi como un delincuente, reivindicó la Marcha de los Cuatro Suyos señalando que fue una protesta pacífica y ejemplar que, en el último día, fue distorsionada y llevada a la violencia con las siniestras maniobras de las que es capaz un corruptor de congresistas.