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El derrumbe del Banco de la Nación fue causado por artefactos explosivos
colocados expresamente con ese fin y no por efecto del calor, como sostuvo el ministro de
interior, Walter Chacón Málaga, al presentar su informe ante el pleno del Congreso, el
10 de agosto pasado.
Ayer, los organizadores de la Marcha de los Cuatro Suyos decidieron dar a conocer el
informe del perito argentino Ramón Francisco Montiel, a quien contrataron para
investigar los dramáticos acontecimientos que terminaron con la vida de seis vigilantes
en el citado edificio público, el 28 de julio.
Montiel nunca pudo ingresar a la zona del derrumbe. La Fiscalía, controlada por el
gobierno y el ex asesor de Inteligencia Vladimiro Montesinos, consideró «infundado» su
pedido y el experto en explosivos no pudo siquiera obtener fragmentos de la construcción
para hacer pruebas de laboratorio, como sí le fue posible cuando investigó el atentado
de la embajada israelita en Buenos Aires.
Sin embargo, las imágenes de video captadas por Canal N y un medio extranjero, tanto como
las fotografías que le fueron proporcionadas por La República y los planos que
conservaba la Municipalidad de Lima, permitieron al especialista realizar un peritaje con
el 99.99% de certeza, según afirma, sobre las causas del siniestro.
Los acontecimientos
12.30 de la tarde. Los gases lacrimógenos disparados desde el techo del Jurado
Nacional de Elecciones por un contingente policial han logrado dispersar a la mayoría de
manifestantes contra el tercer gobierno de Alberto Fujimori, hacia la Plaza San Martín.
Los pocos que quedan se confunden con sujetos que, por las ventanas rotas, arrojan bombas
molotov al interior del edificio. Algunos periodistas siguen captando las escenas en medio
de la nube química. De pronto se escucha un estruendo. Montiel, un perito de prestigio
internacional, revela la causa: 61 kilos con 820 gramos de explosivos, colocados en un
tercer piso, activados por control remoto.
La inmensa cantidad de gas producido por la explosión, corrió en todas las direcciones
con una impresionante fuerza centrífuga. Esta onda expansiva, capaz de producir fisuras
en los pulmones de un ser humano, seccionaba y desplazaba seis columnas del edificio de
cinco pisos, a la altura del tercero. Las imágenes eran grabadas por una televisora
extranjera.
Pocos metros a la derecha, el camarógrafo de Frecuencia Latina expresaba su asombro
mientras captaba la explosión en la parte superior del muro colindante con la avenida
Colmena. La potencia del gas había destruido parte del muro cercano al logo dorado y
circular con la letras «BN».
Nadie murió aplastado o quedó herido con el concreto, nadie se encontraba cerca en el
momento de la explosión. Los contingentes de cincuenta policías cada uno habían
desaparecido del escenario y nadie controlaba a quienes, provistos de esteras encendidas,
caminaban hacia la Plaza Mayor. Los bomberos llegaron a la hora y media de iniciado el
desastre.
Ellos lo saben
«En la Policía hay gente que estudió conmigo y sabe de qué estoy hablando», afirma
Montiel al explicar que su informe tiene un 99.99% de certeza y que sólo le faltó
determinar qué tipo de explosivo se usó. «Pero, puedo asegurar que fue una
explosión», reitera.
Las fórmulas que usó para determinar la cantidad exacta de la carga explosiva, están
contenidas en el Manual de Explosivos y en el Manual de Destrucción de Explosivos -
Ejército de Tierra, usado por la Guardia Civil de España, en cuya capital, Madrid, se
especializó Montiel.
En cuanto a la supuesta explosión de balones de gas ubicados en las cafeterías,
hipótesis esgrimida en aquellos días por los representantes del gobierno, el experto
argentino detalla en su informe el porcentaje exacto de gas (53%) y de oxígeno (47%) que
debieron mezclarse para producir la explosión a tal velocidad (instantánea). Ocurre que
en esos instantes, el fuego consumía el oxígeno existente en el interior del edificio.
Respecto al «efecto horno» del que habló el ministro, Montiel comenta: «las personas
que ingresaron y dieron un informe sobre lo sucedido, sostuvieron que el concreto armado
cede a su resistencia con el fuego y eso lo refuto, puesto que como se puede apreciar en
las fotos y videos, las columnas estuvieron mayor tiempo bajo el fuego intenso y no
colapsaron, pero sí donde se produce la detonación (...)».
Ahora bien, ¿cómo determinó Montiel que la carga fue detonada a control remoto? Por
descarte. Según explicó, una mecha común (pirotécnica) no era la más apropiada, pues
el fuego en esa zona no era tan intenso y en algún punto podría apagarse. Los cables
tampoco resultaban una alternativa, ya que el desprendimiento de mampostería podía
cortarlos. El control eléctrico de radio-mando (remoto) no sólo aseguraba la explosión,
sino que permitía ocasionarla en el momento deseado, afirma.
El informe
Este peritaje, que estuvo listo veinte días después de los hechos, fue presentado ayer
por los organizadores de la Marcha de los Cuatro Suyos, Carlos Bruce, Alvaro Vargas Llosa
y Jesús Alvarado (jefe nacional de movilización de Perú Posible), a raíz de una
información aparecida el último viernes en el diario «Liberación». Una fuente
conocida como «León Dormido» afirmó que en el interior del Banco de la Nación había
sustancias químicas que aceleraron la combustión.
Organizadores
reivindican Marcha de los Cuatro Suyos
Peritaje tiene 99.99% de certeza
«Se nos dijo terroristas»,
recordó ayer el coordinador nacional de la Marcha de los Cuatro Suyos, Carlos Bruce
Montes de Oca, sobre los ataques que recibieron los organizadores de la protesta, en
la conferencia de prensa que dieron para presentar el peritaje sobre el siniestro ocurrido
en el Banco de la Nación.
«Hasta el primer mandatario dijo que había un plan para incendiar el Congreso y nunca
mostró una prueba de ello. Como coordinador de la Marcha de los Cuatro Suyos, puedo decir
que es una de las pocas cosa de las que me siento absolutamente orgulloso», expresó
Bruce, con la actitud serena de quien ha salvado un obstáculo.
El escritor Alvaro Vargas Llosa hizo un breve recuento de la nefasta tarde en que
Fujimori desafió a millones de peruanos y dijo que la información proporcionada a la
prensa por la fuente denominada «León Dormido», sobre el plan del Servicio de
Inteligencia para manchar con sangre la legítima protesta ciudadana, era ratificada por
el peritaje de Francisco Montiel sobre las causas del derrumbe.
Por su parte, el congresista Carlos Ferrero, quien postuló a la primera
vicepresidencia con Alejandro Toledo, haciendo énfasis en cada palabra, habló sobre el
derecho que tienen los pueblos a manifestarse en la calle y a protestar contra un gobierno
ilegítimo. «Fujimori se va porque sabe que a donde llegó, llegó con trampa»,
sentenció el parlamentario.
El jefe nacional de Movilización de Perú Posible, a quien los canales oficialistas
describieron casi como un delincuente, reivindicó la Marcha de los Cuatro Suyos
señalando que fue una protesta pacífica y ejemplar que, en el último día, fue
distorsionada y llevada a la violencia con las siniestras maniobras de las que es capaz un
corruptor de congresistas. |
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