Imediaperu.com/ Agencia de Prensa

Cecilia Valenzuela

MONTESINOS TRIANGULO ARMAS DE JORDANIA HACIA LAS FARC COLOMBIANAS Y AHORA ES MILLONARIO EN SUIZA Y ESPAÑA.

 

Fuentes militares han revelado que, además de las cuentas millonarias que se han hecho públicas a través del gobierno Suizo, Vladimiro Montesinos tiene cuantiosos fondos depositados, a su nombre o a nombre de terceros, en bancos españoles. “Los encargados de ‘moverle’ el dinero y los testaferros del “doctor”(como se hacía llamar Montesinos al
interior del gobierno) durante los últimos años, han sido los hermanos Jesús y Juan Ponce Castro. Uno de ellos es general del Ejército y pertenece al arma de Inteligencia. Los dos viajaban mucho, uno de ellos iba siempre a España”, sostienen las mencionadas fuentes castrenses. Las investigaciones sobre enriquecimiento ilícito y lavado de dinero
respecto al “Rasputín” del fujimorismo, recién comienzan. Sin embargo, la identidad del general de brigada, Jesús Ponce Castro, trascendió durante las investigaciones periodísticas que contravinieron la versión protagonizada por el presidente Alberto Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos, sobre el tráfico de armas que tuvo como origen el Ejército jordano y como destino la guerrilla colombiana de las FARC, en agosto último.

El nombre del general Jesús Ponce Castro salió de los sótanos del Servicio de Inteligencia Nacional como el de uno de los oficiales que estaría relacionado a la transacción para la compra de ese armamento. Ponce Castro, artillero, se relaciona con Montesinos gracias a su compañero de promoción, el controvertido coronel Roberto Huamán Escurra. Ponce trabajaba, hasta el jueves, en la Dirección de Inteligencia del Ejército, DINTE, órgano operativo subordinado al propio Montesinos. Anteriormente, cuando era coronel, trabajó en el SIN en la oficina de informaciones. El urgido pase al retiro del general Jesús Ponce Castro “es sólo un intento de la cúpula montesinista de curarse en salud”, refieren las fuentes.

El Ministro de Justicia, Alberto Bustamante, y el propio Alberto Fujimori se han visto frente a la imperiosa necesidad de admitir que el jefe de los servicios de inteligencia peruanos y principal asesor del presidente Alberto Fujimori hasta hace sólo seis semanas, será investigado por vínculos con el narcotráfico. “El Ministerio de relaciones Exteriores recibió ayer una nota del gobierno de Suiza que da cuenta de la existencia de tres cuentas bancarias a nombre de Vladimiro Montesinos, con un monto aproximado de 48 millones de dólares” reveló, trémulo, el Ministro de Justicia. Luego confirmó que “el gobierno suizo ha invitado al gobierno del Perú a investigar y a otorgar la información que se obtenga, respecto a lo que podría tratarse de un caso de lavado de dinero. El Estado peruano ha aceptado esta invitación y ha nombrado al abogado José Ugáz Sánchez Moreno, como procurador ad hoc, para emprender y seguir las investigaciones para el esclarecimiento de estos presuntos hechos delictivos”.

Por la tarde de hoy, Fujimori anunció que su ex asesor tiene, finalmente, orden de detención y que él, personalmente, ha ordenado que se vigilen los aeropuertos y las fronteras para efectuar su captura. Con respecto a la ubicación de Montesinos, el presidente aseguró ser “el primero en deplorar que haya ocurrido este hecho ilícito; este dinero es con seguridad de origen ilícito. Hasta el momento, la información es que no ha salido del país y se está continuando con la búsqueda. Ya no se trata solamente de ubicación. Yo no tengo la menor duda de que se encuentra en el país. Se supone que tiene dos personas de seguridad, un abogado y un técnico de telecomunicaciones, se trata de dos oficiales en situación de retiro” admitió.

Cuando fue cuestionado sobre la independencia del poder judicial, dijo que “la acusación constitucional en curso en el Congreso, contra el Vocal Supremo Alejandro Rodríguez Medrano, ha contado con los votos de la mayoría y de la oposición. Esto es por la manipulación del poder judicial de parte de Rodríguez Medrano” afirmó el mandatario. Y cuando le preguntaron sobre la confianza y el poder que su consejero tuvo durante su gobierno, respondió lo siguiente: “El doctor Montesinos fue una especie de Zar antiterrorista con resultados concretos y por eso tenía facultades para poder manejar  la situación, pero lamentablemente se fue derivando a otro tipo de asuntos”. El presidente no dejó pasar la oportunidad de discernir responsabilidades y manifestó que “no conocía absolutamente nada y espero que se pueda hacer el  deslinde correspondiente. En efecto, él intervino en algunos aspectos de la campaña política pero en materia de seguridad” refirió.

Montesinos y el Mercader de la muerte

Un día antes de la publicación de las fuentes millonarias , el diario norteamericano Los Angeles Times publicó una entrevista con el traficante de armas turco, Sarkis Soghanalian, conocido como el “Mercader de la Muerte”. El mencionado enfrenta actualmente, en el estado de California, una acusación por lavado de dinero. El reportaje trata sobre la triangulación de armas, arriba mencionada, ocurrida en 1999. “Las armas que vendí eran para el gobierno peruano. Ninguna para el lado colombiano. Si ocurrió algo ilegal fue del lado de los peruanos” le dijo al Times el “Mercader de la Muerte”. Luego relató como “el jefe de inteligencia, Vladimiro Montesinos, lo trató con suma hospitalidad, en un almuerzo que le ofreció en un club de yates en Lima, agradeciéndole por haber mediado en la compra de 50,000 fusiles AK-47 de Perú a Jordania”.

Soghanalian dice que, inicialmente, no dudó en la transacción, porque Montesinos era conocido como un fuerte aliado de los servicios de inteligencia y las agencias federales de los Estados Unidos. Sin embargo, revela que sospechó cuando “me rogaron para pagarme en efectivo, a través de la embajada peruana en España. Dijeron que podía ir ahí y recogerlo. Dijeron, ‘así es como trabajamos’”. Y añade que eso le preocupó “porque las grandes transacciones en efectivo son características de los narcotraficantes”. La embajada de Perú en Madrid ha evitado realizar comentarios al respecto. Una de las secretarias ha dicho, con ingenuidad, que no tiene información porque los funcionarios se encuentran en edificios separados. Sin embargo, quien debería responder a las afirmaciones de Soghanalian, sería el  agregado militar de Perú en España el año pasado, el general Carlos Tafur Ganoza, recientemente retirado de su institución mientras servía como agregado en Ucrania. Este recinto diplomático ha sido, por cierto, un apetitoso bocado para los representantes del régimen fujimorista. Los más controvertidos personajes de este gobierno anhelaron la embajada en España. Precisamente, el año anterior, el año de la triangulación, la administración Fujimori intentó designar como embajador en España al general retirado del ejército, Luis Pérez Documet, estrechamente relacionado a Montesinos. Los organismos de derechos humanos vetaron a Pérez Documet como representante peruano, acusándolo de pertenecer al escuadrón paramilitar “Colina”, responsable del crimen de la Cantuta, al que también estaría vinculado  el consejero de Fujimori.

El “rasputín” del régimen fue cuestionado por la prensa desde que se conoció su condición de asesor presidencial en 1991. Durante la década anterior, el abogado de Fujimori se había especializado en defender a los más peligrosos narcotraficantes peruanos y colombianos que enfrentaron la justicia en el Perú. Pero las vinculaciones del todopoderoso jefe de los servicios de inteligencia peruanos con el narcotráfico, fueron aún más lejos, los propios mafiosos traicionados por él, a lo largo de la década en la que compartió el poder con Fujimori, lo denunciaron infructuosamente. En 1996, el traficante de drogas, Demetrio Chávez Peñaherrera, alias “Vaticano”, declaró en su audiencia ante el Consejo Supremo de Justicia Militar, que le pagaba cupos a Vladimiro Montesinos por cada vuelo, cargado de cocaína, que despegaba del aeropuerto de Campanilla, un caserío del Alto Huallaga donde operaba su banda.

En ese momento, las autoridades policiales y judiciales, nombradas por el gobierno, defendieron a Montesinos a capa y espada. En la siguiente audiencia, “Vaticano” se desdijo tembloroso, por lo que sus familiares denunciaron la aplicación de sesiones de electroshock contra el narcotraficante. Ahora, los voceros del gobierno y el propio Fujimori, sostienen que el Presidente nada tiene que ver con los malos manejos de su consejero principal. Sin embargo, el mandatario tendrá que rendir amplias y convincentes justificaciones.

Los mandos medios de las Fuerzas Armadas no le creen al Presidente. “Dormían juntos, pero en camas separadas” dice un pronunciamiento del grupo militar clandestino León Dormido, a la hora de describir la relación entre Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos durante la última década. La crisis política en el Perú se agudiza sin pausa, la protesta del rebelde comandante Ollanta Humala, tiene cada vez más adeptos entre la población civil. Hasta el momento, la primera baja ha ocurrido en la Fiscalía de la Nación. Blanca Nélida Colán, la controvertida, longeva y todopoderosa fiscal, designada por Montesinos hace ocho años, ha renunciado a su cargo máximo. En las horas previas, los analistas y los políticos de oposición le recordaron las veces que encubrió y archivó las denuncias de corrupción que formuló la prensa contra el ahora fugitivo asesor de Fujimori. Además, se han vuelto a mencionar las sospechas que recaen sobre ella misma y su reciente fortuna inmobiliaria.