| "El Comercio" 11 de agosto del 2000 |
Por cubrir diversos frentes policía no evitó incendios |
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| Banco de la Nación colapsó "por efecto horno" Denuncian a hijo de congresista opositor como autor de daños |
Tras enfatizar que no denunciaba a ningún congresista por los actos de violencia ocurridos durante la Marcha de los Cuatro Suyos, el ministro del Interior, general Walter Chacón, responsabilizó a sus organizadores y a los legisladores de la oposición de los sucesos que causaron la muerte de seis personas y originaron pérdidas millonarias. En su exposición ante el Congreso sobre los actos vandálicos del 28 de julio, Chacón también responsabilizó a los organizadores de la marcha por no haber concretado su promesa de crear un cuerpo de seguridad para evitar los desmanes y detectar a los infiltrados. Recordó que dicho contingente debía estar compuesto por 1.800 jóvenes llamados disciplinarios. El ministro, quien fue precedido en el uso de la palabra por el jefe del Gabinete, Federico Salas, enfatizó que la Policía Nacional cumplió a cabalidad su rol de brindar seguridad en el Centro de Lima y reconoció que la policía tuvo que cubrir tantos frentes, descuidando algunas zonas que no corrían mayor riesgo. En ningún momento de su exposición de casi una hora el ministro identificó a los autores de los actos de violencia. Plan Tahuantisuyo El ministro indicó que la Séptima Región de la Policía Nacional puso en práctica el Plan Tahuantinsuyo. Tras exhibir un video y diversas diapositivas, Chacón señaló que desde la medianoche de 28 de julio hasta dos horas después de la juramentación del presidente se establecieron tres anillos de seguridad en el Centro de Lima con el fin de evitar que los manifestantes llegaran al Congreso y al Palacio de Gobierno para frustrar los actos protocolares previstos. Asimismo, indicó que se dispuso que la policía no utilizara sus armas por ningún motivo. Argumentó que los efectivos que formaban los anillos de seguridad fueron violentamente atacados por lo que tuvieron que responder con bombas lacrimógenas. Reconoció que algunas de ellas impactaron de forma circunstancial en algunas personas que se hallaban en el lugar. Durante la ejecución de este plan surgió una serie de variables que tuvieron que ser resueltas de acuerdo a los acontecimientos. Desmanes del 28 El ministro también detalló que debido a que los manifestantes no pudieron romper los anillos de seguridad establecidos para el 28 de julio se dividieron para causar disturbios en las zonas aledañas. Un grupo de ellos se dirigió al Palacio de Justicia para atacarlo. El destacamento ubicado dentro de ese edificio, ante la evidente superioridad de los manifestantes, optó por apagar el incendio desde adentro. En los otros lugares, la policía hizo lo posible por resguardar la seguridad. El ministro también recordó que desde adentro del Jurado Nacional de Elecciones se lanzaron gases lacrimógenos y que con extintores se logró que las llamas no se propagaran. Sin embargo, mencionó que en el Banco de la Nación la situación fue distinta, pues al tratarse de una entidad bancaria, como es usual, sólo contaba con resguardo privado. Operativamente era impracticable reforzar todos los edificios públicos porque hubiera significado la atomización de nuestras fuerzas, dijo. El ministro también dijo que hubiera sido deseable que en esos momentos los líderes de la marcha hubiesen dado muestras de serenidad. En ningún momento se vio a los elementos disciplinarios que los organizadores de la marcha dijeron tener ni tampoco se observó la presencia de la Defensoría del Pueblo, como en otras oportunidades. En otro momento de su exposición, el ministro negó tajantemente que agentes del Estado hubieran participado en la marcha. Aseguró que no hubo una acción negligente de la policía y menos una acción concertada con los grupos vandálicos que causaron muertes y daños a la propiedad pública. Luego señaló que hubo antisociales infiltrados y grupos radicalizados motivados por los mensajes de los organizadores. El titular del Interior informó que las investigaciones continuarán y que ya se ha detectado a algunos de los responsables de los actos vandálicos, sin precisar su identificación.
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Denuncian a hijo de congresista opositor como autor de daños |
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Las altas temperaturas que se generaron en el Banco de la Nación durante más de tres horas -que oscilaron entre los 800 y 900 grados- generaron un "efecto horno" que provocó que las losas de concreto se volvieran vulnerables. Ésa fue una de las conclusiones a las que llegó el ingeniero Julio Kuroiwa, cuyo informe fue leído por el ministro del Interior, Walter Chacón. "Los techos impidieron que el calor escapase hacia arriba, como ocurrió en el Teatro Municipal", explicó. En el documento se descarta que el colapso del edificio hubiera sido por explosiones internas y se atribuye a una falla estructural. "Las varillas de acero (con mayor coeficiente de dilatación que el concreto) al sobrecalentarse desprendieron el recubrimiento de concreto y quedaron expuestas al fuego. Las varillas se doblaron y quedaron colgando como sogas". En el documento se explica que por efecto del fuego el concreto se debilitó y perdió entre el 62% y 83% de su resistencia. Controvertido video Además del informe sobre el incendio del banco, el ministro presentó al principio de su exposición un video con imágenes editadas de los sucesos las cuales señalan que hubo incitación a la violencia por parte de los organizadores de la protesta. Se mostró imágenes de diversos líderes de la oposición, entre ellos Alejandro Toledo, que instaban a llegar hasta el Congreso, a pesar de que sabían que ese día se iba a realizar la juramentación presidencial. También se observó imágenes del mitin del 27 de julio en las que una joven manifiesta "traer el saludo clasista y combativo de La Cantuta" y agrega "mañana estaremos en Palacio. Para eso hemos venido". En el video se incluye imágenes de la madrugada del 28 de julio, cuando manifestantes agreden a los custodios del orden. El locutor del video presentado por el ministro afirmó que no era cierto que se hubiera dejado sin protección algunos locales públicos y que en lugar de tratar de contener a una masa enardecida diversos personajes la alentaron a la violencia. Muestran al congresista David Waisman, de Perú Posible, afirmando que sentía vergüenza de tener que portar "esta porquería", refiriéndose a la medalla del Congreso. Respaldo ministerial Posteriormente el presidente del Consejo de Ministros, Federico Salas, expresó su respaldo al informe del general Chacón e invocó a los congresistas, tanto del oficialismo como de la oposición, a unirse y evitar la polarización. Asimismo, agradeció la invitación que le hizo la Presidencia del Congreso y manifestó que esperaba que la explicación contribuyera a que nunca más se dieran actos de violencia similares. |
El presidente del Gabinete Ministerial, Federico Salas, y el ministro del Interior, general Walter Chacón, permanecieron cuatro horas anoche en el Congreso y no pudieron identificar con nombre propio a los autores de los desmanes del 28 de julio. Sin embargo, apenas se fueron los ministros, sorpresivamente tres congresistas del oficialismo, entre ellos dos tránsfugas, llamaron a una conferencia de prensa y dieron los nombres de cuatro de los supuestos cabecillas quienes -según denunciaron- tenían orden de captura. Los tránsfugas Alberto Kouri y Jorge Polack Merel, junto con el congresista Fernán Altuve, dijeron que entre los cabecillas figuran Julio César Preciado Martínez, Robert Ponce Mariño, Ivinovich González Cruz y Natan Waisman Molina, este último hijo del congresista David Waisman, de Perú Posible. El legislador, quien todavía permanecía en el Congreso, negó esa acusación afirmando que su hijo no participó en la Marcha de los Cuatro Suyos y que las fotografías mostradas eran trucadas. Afirmó que iba a denunciar penalmente a los tres congresistas que hicieron la denuncia, así como a dos medios de comunicación que habían difundido esa noticia. Esa denuncia llamó mucho la atención, ya que se esperó que acabara la exposición para hacer las acusaciones. Kouri y Polack dijeron que recién en esos momentos había llegado la información y por eso los ministros no dieron los nombres. Sin embargo, eso no parece tan cierto ya que alrededor de las 9 de la noche -más de una hora antes de que acabara el informe ministerial- la congresista Luz Salgado dijo que ya tenían identificados a los autores y que había hijos de congresistas. |