"El Comercio"

Unidad de Investigación
24 de agosto del 2000

Hay indicios de responsabilidad de absueltos en caso de falsificación

 

La decisión de la juez María Mere Espinoza de no comprender en la investigación a 14 de los 15 nuevos denunciados en la masiva falsificación de firmas del Frente Nacional Independiente Perú 2000 deja escapar una posibilidad clave, para desentrañar la verdad de uno de los más sonados casos políticos de los últimos años.

Así, queda libre Migdonio Bellota Viera, regidor de la Municipalidad de Los Olivos, quien fue uno de los principales responsables del reclutamiento de falsificadores, de acuerdo a la versión de los testigos. Bellota se desempeñó como secretario metropolitano de organización del Apra, donde adquirió gran experiencia en la organización social.

Otra de las colaboradoras claves de ese personaje es Rita Sánchez Cortabrazo, también absuelta.

Jaime Ramón Vicente Pérez "Jaque" fue uno de los supervisores que coordinó la seguridad de los dos edificios en donde se realizó la operación del fraude. A la vez prestaba servicios de seguridad y mensajería a la Notaría Medelius, de propiedad del ex congresista oficialista Óscar Medelius.

Vicente Pérez utilizaba el teléfono Nextel 811-2223 con el cual se comunicaba con otros trabajadores de la notaría, que también se encargaban de la seguridad de las "fábricas". Uno de ellos era un personaje conocido como el "Chino", cuya identidad no ha sido precisada, y quien utilizaba el teléfono Nextel 811-2224. Ambos teléfonos pertenecían a la notaría.

El ex jefe de la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales en Arequipa, Rubén Calderón Díaz, conocido como "Ángel", cumplió la función de coordinador principal de la red de falsificación.

Asimismo, el supervisor electoral de la ONPE, Arturo Loayza Vallejos, conocido como "George", cumplió el papel de coordinador de la falsificación. Cuando este Diario logró establecer la identidad de ese empleado, los funcionarios de la ONPE argumentaron que Loayza "había renunciado un día antes".

Otro de los empleados que ni siquiera fue incluido en la acusación fiscal, a pesar de las evidencias, fue José Zumarán Silva (a) "Raúl", señalado como el número 2 de la fábrica de falsificación. Zumarán laboraba en la sede como soporte técnico de la ONPE, en el distrito de San Miguel.

Róger Napurí Varela fue señalado como el supuesto inquilino de los dos edificios donde se desarrolló la masiva falsificación, ubicados en la calle Ricardo Palma 127 y 371, ambos en el distrito de Bellavista, Callao. El propietario era Edgardo Gamarra, también absuelto.

Napurí dijo a este Diario que era un empresario de limpieza y alquiló los locales por un par de meses, aunque su supuesta bonanza financiera dista de la austera condición de su domicilio fiscal ubicado en un callejón de la cuadra 13 del jirón Huascarán, en La Victoria.

Esa calle es identificada por autoridades distritales y policiales como una de las zonas rojas de La Victoria por la venta de drogas. De acuerdo a la subcomisión de investigación del Congreso de la República, Napurí Varela era dueño de la empresa Napurí EIRL, la cual no se encuentra inscrita en la Sunat ni en los Registros Públicos de Lima y Callao.

Junto a ellos la fiscal Mirtha Trabucco también solicitó procesar, por cargos de falsedad genérica, a Cecilia Mendoza Abanto, Juan Mendoza Abanto, Delia Núñez Riega, Petronila Santillán Alvarado, Juana Santillán Alvarado y Consuelo Santillán, éstos tres últimos familiares del regidor oficialista en la Municipalidad de Lima Luis Navarrete Santillán. Pero todos ellos también han sido liberados de responsabilidad.

Lo mismo ha sucedido con la personera de Perú 2000 Carmen Montero Valdiviezo acusada por falsificación de documentos.

Hasta el momento, los únicos procesados con orden de comparecencia son los hermanos Carlos y Marita Rodríguez Iglesias, su madre María Iglesias Rengifo, y la joven universitaria Érika Martínez Liñán, quienes denunciaron públicamente la operación fraudulenta. También el regidor oficialista Luis Alejandro Navarrete Santillán, el principal acusado, y su tío Alfonso Santillán.