"La República"

Por Silvia Rojas
25 de julio del 2000

Gregorio Ticona (ex Somos Perú) apareció sentado en la bancada oficialista

Once tránsfugas otorgan a Perú 2000 una mayoría ilegítima

 

La censurable actitud de pasarse de un grupo político a otro, de la noche a la mañana y sin que medie explicación alguna, se repitió ayer: el congresista Gregorio Ticona Gómez, ex alcalde de Puno elegido por Somos Perú que hasta la víspera fue crítico del gobierno de Alberto Fujimori, apareció sentado en la bancada de Perú 2000 y ante el asombro de sus compañeros de la oposición, juramentó como nuevo congresista oficialista.
Luis Guerrero, congresista de Somos Perú, aseveró que la decisión de Ticona es una «vil traición» y que los congresistas no pueden abandonar sus agrupaciones porque las representan al haber sido elegidos a través de la cifra repartidora, no por el voto preferencial.
Afirmó que no se le conocía de problemas judiciales o tributarios que hagan pensar que fue objeto de un chantaje de ese tipo, por lo que sería probable que haya cedido a algún chantaje por algún problema de tipo personal.

Once y pueden ser más
Con la «incorporación» de Ticona Gómez, los tránsfugas suman a la fecha once parlamentarios, cifra que podría llegar a doce si se confirma hoy el pase de Eduardo Palomo, anunciado por el alcalde de Iquitos, Iván Vásquez. Casi todos fueron ubicados en el sector que ocupa Perú 2000 en el hemiciclo. Así, las iniciales 52 curules que obtuvo Perú 2000 en las elecciones de abril pasado, ahora se convirtieron en 63.
Además del alcalde puneño, la denominada «bancada de los tránsfugas» la integran Luis Cáceres Velásquez y Róger Cáceres Pérez (ex FREPAP); Alberto Kouri, Mario Gonzales Inga y Edilberto Canales Pillaca (ex Perú Posible); Ruby Rodríguez de Aguilar (ex Partido Aprista); Jorge Polack, Juan Mendoza del Solar y Eduardo Farah (ex Solidaridad Nacional); y José Luis Elías Avalos (ex Avancemos).
Respecto a Jorge Polack, tras su sorpresiva renuncia a Solidaridad Nacional, surgieron versiones que señalaban que éste recibía presiones del gobierno. Ayer esa duda se disipó al empezar la ceremonia legislativa y ver a Polack en uno de los asientos del oficialismo.
Junto al caso de Palomo, está el del congresista José Luna Gálvez que si bien ratificó ayer que permanecerá como independiente, dejó entrever en la entrevista a un diario local que votaría por la reelección de Martha Hildebrandt.
Tras juramentar, Alberto Kouri dijo: «no he traicionado a nadie, yo todos los días me voy a levantar a las cinco de la mañana y les voy a llevar a los cerros pan, azúcar, fideos, menestras, pescado, arroz, tal como prometí».
Por su parte, Eduardo Farah se quejó porque le llovieron monedas durante su juramentación y reiteró que su cuestionado pase a la alianza de gobierno es la opción de una «persona que siempre dejó clara su independencia de Solidaridad Nacional».
Por su parte el ex alcalde de Arequipa Luis Cáceres Velásquez —quien en medio de las monedas, pifias e insultos que recibió de las graderías sonreía y hasta tiró besos volados— dijo muy sonriente que a los integrantes de la oposición les falta «espíritu deportivo».