"La República"

22 de julio del 2000

Sigue la guerra sucia contra Marcha de los 4 Suyos

Falso fiscal y 24 supuestos policías allanan local de Nueva Izquierda

 

En otro vano intento por impedir la realización de la Marcha de los Cuatro Suyos, 25 agentes vestidos de civil, entre ellos un supuesto fiscal antidrogas, irrumpieron ilegal y violentamente en el local partidario de Nueva Izquierda, alegando que se trataba de un gran centro de acopio de drogas.
Durante la intervención, que carecía de orden judicial, también intentaron detener al coordinador nacional de Juventudes Populares, Eduardo Montenegro Sánchez, quien se disponía a encabezar un plantón de protesta frente a Palacio de Gobierno, para exigir la liberación de dos dirigentes detenidos la semana pasada en Huánuco.
Afortunadamente, la presencia de cientos de estudiantes que esperaban a sus dirigentes frente al recinto partidario, situado en la avenida Nicolás de Piérola Nº 232, impidió el intento de «detención» de parte de las falsas autoridades.
Enfurecidos por el atropello, obstaculizaron la única salida del local para exigir a las supuestas autoridades sus respectivas identificaciones. Sólo uno respondió ser el «fiscal antidrogas Carlos Rivera Gonzales» y que se encontraba en el lugar por orden de la Segunda Fiscalía Antidrogas.
"Veinte minutos después, en la habitación donde supuestamente se almacenaba la droga, dicho fiscal dio otro nombre –Roberto Eduardo Lozada– y dijo que su acompañante y miembro de seguridad era el comandante PNP William Góngora Sánchez", denunció el agraviado Eduardo Montenegro.
También señaló que cuando estuvieron en la habitación que sirve como almacén de la propaganda referida a la Marcha de Los Cuatro Suyos, dicho fiscal antidrogas y los dos policías vestidos de civil, de la Dirección Nacional Antidrogas, no quisieron mostrar sus respectivos carnés.
«Otros dos efectivos, supuestamente del Servicio de Inteligencia Nacional, jamás pronunciaron una palabra. Sólo optaron por esconderse o mirar a las paredes para evitar que los jóvenes tomen fotografías de sus rostros», indicó el dirigente nacional Joel Camargo.
Juan José Gorriti, secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y Alberto Moreno Rojas, presidente de Nueva Izquierda, llegaron al lugar para hablar con los invasores, pero sólo lograron alterarlos.
Al cabo de veinte minutos, las supuestas autoridades salieron raudamente del local sin prestar declaraciones a la prensa. Incluso el «comandante Góngora» hizo gestos de amenaza a los jóvenes que lanzaban vivas contra el gobierno fujimorista.
Temerosos, «dicho fiscal y su seguridad personal» corrieron hasta la primera cuadra de la avenida Nicolás de Piérola, donde un grupo abordó la camioneta Pick Up, color gris, placa ND-2640, mientras el otro grupo subió a la camioneta color verde, de matrícula PGM-665. Dos agentes vestidos con casacas de cuero negro y jeans azul subieron a sus respectivas motocicletas montañeras, sin placas y escaparon a toda velocidad.