"La República"

Unidad de Investigación
30 de julio del 2000

Identifican uno a uno a infiltrados registrados en videos

Detectan 46 personas que no pertenecen a delegaciones de los 4 Suyos

 

Hasta altas horas de la noche de ayer, dirigentes del Comité de Organización de la marcha que movilizó a miles de manifestantes, seguían reunidos observando alrededor de un centenar de videoscasetes donde se registran los incidentes del viernes, con la finalidad de identificar a los sujetos que casi simultáneamente incendiaron los locales del Banco de la Nación, el Jurado Nacional de Elecciones, el Poder Judicial y la Corte Superior de Lima, sin que fueran reprimidos por ningún contigente de la policía, a pesar que fueron emplazados en el centro de la capital 35 mil efectivos. Por su parte, la Defensoría del Pueblo también comenzó a acopiar evidencias de la presencia de efectivos de las fuerzas armadas y policiales infiltrados entre los participantes de la "Marcha de los Cuatro Suyos".
Los organizadores, la mayoría vinculados a Perú Posible y a las distintos movimientos de jóvenes y grupos por la democracia, entregarán la información a la Defensoría del Pueblo y no descartaron que plantearían unna denuncia contra los infiltrados ante el Ministerio Público o el fiscal ad hoc Richard Saavedra Luján, a quien se le ha ordenado indagar los desmanes del viernes.
Existen hasta el momento cuatro casos precisos de infiltrados, documentados e identificados, que han sido remitidos a la Defensoría del Pueblo:
oEn el "Tambo" de la plaza manco Cápac, en la madrugada del 28 de julio, horas antes del inicio de la marcha, fue descubierto un sujeto con un arma de fuego. El individuo en todo momento evitó identificarse, pero luego se descubrió que era un elemento de la Policía Nacional. El sujeto, que al ser puesto en evidencia apuntó con su revólver a los protestantes, fue entregado a una dotación de la policía y tras su identificación la Defensoría del Pueblo procedería a abrir una investigación.
oEn el "Tambo" del Parque de la Reserva, a las 3 y 30 de la mañana del 28 de julio, los jóvenes allí refugiados descubrieron a una joven que decía ser periodista pero carecía de identificación de algún medio de comunicación y tampoco tenía libreta electoral o DNI. Se le halló una docena de cintas que contenían entrevistas a decenas de los manifestantes sobre los desplazamientos que iban a efectuar durante la jornada de protesta. Los casetes han comenzado a ser desgrabados para luego ser entregados a la Defensoría del Pueblo.
oLos miembros del Comité Organizador de la "Marcha de los Cuatro Suyos" han identificado hasta el momento 46 sujetos que aparecen en los videos introduciendo bombas "molotov" y trapos con fuego por las ventanas de los locales del JNE, Poder Judicial, Corte Superior y el Banco de la Nación. Representantes de los grupos movilizados de provincias, así como los dirigentes de las distintos comités de Lima, fueron convocados para que cooperan en la identificación de los presuntos infiltrados. Los 46 señalados no fueron reconocidos como integrantes de las distintas agrupaciones que se movilizaron el viernes. La identificación de los supuestos infiltrados incluye a aquellos que atacaron a las unidades bomberiles de la Compañía Salvadora Lima 10, cuyos integrantes fueron obstaculizados, agredidos y hostilizados, para que no lleguen con la rapidez debida a los locales incinerados.
oEduardo Zea Ccari, detenido por manifestantes en la Plaza San Martín, fue reconocido por la Fuerza Aérea del perú como empleado de dicha institución castrense y desmintió que fuera un agente de inteligencia. Sin embargo, no aclaró por qué el servidor fotografiaba las incidencias de la acción de protesta.
Los miembros del Comité Organizador de la "Marcha de los Cuatros Suyos" desconfían de la independencia del fiscal ad hoc Richard Saavedra Luján, de allí que optaran por entregar toda la información recabada sobre los presumibles infiltrados a la Defensoría del Pueblo.

Antes de la marcha ya habían infiltrados del SIE

Según fuentes de inteligencia, efectivos de las tres fuerzas armadas fueron infiltrados en la "Marcha de los Cuatro Suyos" incluso antes del inicio de la misma, el 26 de julio.
La mayoría de agentes infiltrados entre los manifestantes pertenecen al Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), indicaron las fuentes, y se trataba de agentes con formación en inteligencia operativa.
Parte del plan era mimetizarse con los manifestantes y lograr la mayor cantidad de información posible sobre los componentes de la marcha, así como de las actividades que éstos ejercían.
Una parte importente de estos agentes luego habrían participado en los actos vandálicos que ocasionaron los incendios de dependencias públicas.
Las fuentes militares afirman que la tarea de los agentes fue la de recabar supuestas evidencias que demostraran la "inspiración subversiva" de varias de las acciones de los manifestantes.
Precisamente, el presidente Fujimori, en el almuerzo con los altos mandos militares, dijo que los protestantes supuestamente iban a incendiar el Congreso, "en una acción comparable a la que pretendió el mRTA (Movimiento Revolucionario Túpac Amaru)".


Huyó agente de la FAP

Otro indicio sobre la participación del gobierno en el origen de los actos de violencia del 28 de julio pasado, es que el empleado de la Fuerza Aérea del Perú, Eduardo Zea Ccari -intervenido por los manifestantes en la movilización- fue ayudado presuntamente por otros agentes de inteligencia vestidos de civil, poco tiempo después de que fuera descubierta su identidad.
Según la versión de uno de los comisionados de la Defensoría del Pueblo, que acudió hasta la Plaza San Martín para rescatar al empleado de la FAP de la golpiza de los marchantes, alrededor de seis personas se acercaron a Eduardo Zea luego de que los manifestantes fueran repelidos por los gases de la Policía Nacional.
"El miembro de la FAP reconoció a esas personas que aparentemente también participaban en la marcha", indicó la fuente.
"Incluso uno de ellos le dijo: 'Viejo, acompáñame', invitándolo a irse con el grupo a otra dirección", relató la fuente.
De esta manera se evitó que la Defensoría actuara con mayor amplitud en su caso, pues inicialmente el integrante de la FAP había aceptado dirigirse a las oficinas de la entidad defensorial para protegerse de las agresiones que recibía.
"Le dijimos que si se iba podía ser nuevamente objeto de golpes en su contra, pero se disculpó y se fue con el grupo de personas que lo había llamado, cuando todavía nos encontrábamos en las inmediaciones de la Plaza San Martín, a pocos metros de donde había sido detectado por los manifestantes", explicó el comisionado defensorial.
Al parecer ese grupo de personas que llamó a Eduardo Zea, y que éste reconoció, también formaban parte de la marcha y eran agentes del SIN.