"La República"

7 de julio del 2000

Juez confirma que camioneta de placa KL-0489 opera en la delegación de Monserrate

Desaparecidos durante vigilia ante la OEA fueron llevados en auto policial

 

«Nos detuvieron por fotografiar policía que quemaba cabina telefónica»

 

El Primer Juzgado Corporativo Transitorio Especializado en Derecho Público confirmó ayer que la camioneta policial con placa KL-0489, a la cual fueron obligados a subir Miguel Angel Hinostroza Velarde y Primitivo Guerra Infanzón, pertenece a la comisaría de Monserrate.
Incluso los propios efectivos de la estación policial ratificaron que el vehículo opera en esta comisaría, pero no brindaron información sobre el trabajo cumplido por la camioneta el 29 de junio pasado, cuando desaparecieron ambos jóvenes.
Pero lo grave del caso es que en esta delegación existe un precedente funesto de tortura y muerte de un detenido, ocurrida en 1994 con ocasión de la visita del Subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos de Estados Unidos, Alexander Watson.
La República
intentó comunicarse con el comisario de la estación, mayor PNP Cristofo Salinas Oré, pero los subalternos informaron que no se encontraba en horas de la tarde.
A pesar de ello, los efectivos confirmaron que la camioneta Nissan de color gris, modelo Pathfinder y de placa KL-0489, pertenece a la delegación ubicada en el Cercado de Lima.
Sin embargo, se negaron a proporcionar detalles sobre la labor cumplida por la unidad policial el pasado 29 de junio y tampoco brindaron información si Hinostroza Velarde y Primitivo Guerra Infanzón fueron detenidos en esta comisaría.

Precedente funesto
La situación de ambos jóvenes detenidos queda incierta y despierta suspicacias porque en la comisaría de Monserrate existe un precedente funesto de tortura y muerte de un detenido, ocurrida en 1994 con ocasión de la visita del Subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos de Estados Unidos, Alexander Watson.
En aquella oportunidad, la 13a. Sala Penal de la Corte Superior de Lima emitió sentencia sobre la responsabilidad de 16 efectivos policiales implicados en la muerte del ingeniero industrial y economista Víctor Raúl Espinoza Tasso.
Los hechos ocurrieron el 20 de enero de 1994, cuando Espinoza Tasso fue detenido mientras se encontraba en la puerta de Palacio de Gobierno dando vivas al presidente Alberto Fujimori, quien despedía de una visita protocolar a Alexander Watson.
Allí fue sorpresivamente golpeado con un fusil por un efectivo de seguridad del palacio presidencial, luego intervino un grupo de policías, quienes lo trasladaron hacia la comisaría de Monserrate.
El hecho quedaría como una detención «por seguridad» si no fuera porque estuvo marcado por la tortura que le causó la muerte.

Acción de amparo
Como abogada de los dos jóvenes desaparecidos, Gloria Cano, de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh) anunció ayer la adopción de otras medidas jurídicas si no ejecutan la acción de amparo en favor de Miguel Hinostroza Valverde (17) y Primitivo Guerra Infanzón (33).
Según dijo, la Defensoría del Pueblo también inició acciones para obtener el paradero de ambos jóvenes y conseguir su pronta libertad después de ser detenidos el pasado 29 de junio.
Por lo pronto, el juez del Primer Juzgado Corporativo Transitorio Especializado en Derecho Público, Víctor Martínez Candela, admitió la acción de hábeas corpus en favor de Hinostroza Velarde y Guerra Infanzón, y en contra de la delegación policial de Alfonso Ugarte, de Seguridad del Estado y de la Dincote.
Los cargos son por detención arbitraria, secuestro e incomunicación por el lapso de una semana, sin que exista hasta el momento una respuesta positiva por parte de las autoridades policiales.
Como acción de garantía constitucional, Gloria Cano precisó que el hábeas corpus debe ser resuelto en un plazo máximo de 24 horas.
Por lo pronto, Johnny Hinostroza Valverde, hermano de Miguel Hinostroza y testigo presencial de su detención e ingreso al vehículo policial junto a Primitivo Guerra Infanzón, acudió al Palacio de Justicia acompañado de la abogada para brindar su testimonio.
Cano precisó que ahora el Primer Juzgado en Derecho Público citará a las autoridades de la delegación policial de Monserrate porque ya quedó determinado que la camioneta de placa KL-0489 se encontraba asignada a esta comisaría.
De otro lado, la jurista denunció también que el gobierno realiza actos de amedrentamiento a los jóvenes que participan en marchas de protesta, especialmente en Iquitos, Huancayo, Chimbote, Arequipa, Piura y Ayacucho.
Sostuvo que en las ciudades del interior ya se iniciaron investigaciones contra decenas de personas que tuvieron participación en los diversos actos de protesta contra el irregular proceso electoral del 28 de mayo.


1

Johnny Hinostroza teme por la vida de su hermano y amigo

«Nos detuvieron por fotografiar policía que quemaba cabina telefónica»

El temor se refleja en sus ojos, la angustia fluye en sus gestos y la preocupación está en sus palabras. Johnny Hinostroza Valverde teme por la seguridad de su hermano Miguel Angel y la de su amigo Primitivo Guerra Infanzón, todos ellos provincianos que llegaron a Lima para labrarse un futuro.
A sus 22 años, Johnny decidió participar en la vigilia por la democracia cuando la Misión de Alto Nivel de la OEA llegó a nuestro país, sin imaginar que en ese amanecer del 29 de junio serían víctimas de la represión policial y de una injusta detención.
Durante la vigilia, miembros de la Policía Nacional que custodiaban las inmediaciones del Swissôtel detuvieron a los tres jóvenes, quienes fueron subidos a dos vehículos policiales.
En esos confusos momentos, pudo percatarse que su hermano Miguel Angel era introducido en una camioneta policial marca Nissan de colo gris, modelo Pathfinder y de placa KL-0489.
Johnny fue llevado a la delegación policial de Alfonso Ugarte, donde fue sometido a un intenso interrogatorio y liberado al día siguiente, sin embargo, no volvió a ver su hermano ni a Guerra Infanzón.
«Cuando me introdujeron al vehículo, me golpearon con sus varas. Al llegar a la estación policial me introdujeron a un cuarto pequeño. Hasta allí llegó un hombre con terno gris y lentes oscuros para preguntarme si yo pertenecía a una universidad o alguna organización política», refirió.
Aunque no cometieron delito alguno, Johnny dijo que la Policía los detuvo porque su hermano tomó una foto a un efectivo que prendía fuego a una cabina telefónica.
Los dos hermanos son oriundos de Junín y vinieron a Lima para trabajar. Por ese motivo, no tienen familiares en la capital y sólo viven en un pequeño cuarto cuya dirección mantiene en reserva porque puede recibir amenazas o ser objeto de alguna visita no deseada.
De Primitivo Guerra Infanzón conoce muy poco porque recién se conocieron durante la vigilia. Sólo sabe que tiene 34 años y que nació en el distrito ayacuchano de Paras, provincia de Cangallo.