"La República"

14 de noviembre del 2000

Se agrava crisis política; presidente viaja casi clandestinamente; más pruebas del compromiso partidario de las FFAA

Crisis galopante: Vicepresidentes al mando del Ejecutivo y el Congreso

 

Ayer fue el día más horrible del fujimorismo; pero es seguro de que no será el único. Su poder, construido al amparo de la arbitrariedad y el fraude, se desgrana día a día. Y lo hace con escándalo. Ayer, luego de la destitución de Martha Hildebrandt de la presidencia del Congreso, fue difundido otro video con evidencias del compromiso partidario de las fuerzas armadas. Pero el presidente no estuvo para ver ni lo uno ni lo otro; abandonó casi clandestinamente el país, burlando a la prensa, con destino a Brunei, para participar en una reunión de la APEC. En medio de la crisis, dos figuras del gabinete, Carlos Boloña y Federico Salas anuncian sus aspiraciones presidenciales, en la esperanza de recoger lo que queda del fujimorismo.

Al final del día el reporte de la situación era el siguiente: los vicepresidentes están al frente del Ejecutivo y el Legislativo en tanto el jefe de Estado se esconde de la crisis a miles de kilómetros del país. El poder actual pende de un hilo cada vez más delgado.
La jornada del Congreso fue memorable; por 64 votos contra 51 fue destituida de la presidencia del parlamento Martha Hildebrandt. No sólo fue un duro golpe para Fujimori; también para el oficialismo parlamentario. Con ella ha sido derrotada el estilo fujimorista de hacer política: sin diálogo, sin consenso, sin ideas, sólo amparados en una mayoría numérica mediocre que no se interesa por ser hegemonía, por convencer.
La defensa de Hildebrandt fue sin convicción; para el efecto no hicieron uso de la palabra ninguno de los portavoces de peso de Vamos Vecino. La tensión no impidió el desánimo, con decir que la intervención más memorable fue la de Miguel Velit que le pidió a la defenestrada que renuncie por dignidad.
Fue un día de cambios; el oficialismo se convirtió en oposición demandando en el Congreso transparencia. Martha Moyano y Carmen Lozada (Perú 2000) se levantaron para decir que no era justo que se someta al voto sin debate y pidieron lo que antes le negaban a la oposición: que no cercenen el derecho a decir todo lo que tenían que decir.
La salida de la Hildebrandt fue igualmente borrascosa. Quien se quería ir «por la puerta grande» salió tropezándose con el ejército de guachimanes que sustentaba su poder grisáceo; empujada por los suyos, sin la dignidad que tanto le importaba, despotricando ñeso síñ contra la prensa, a la que jamás sus gritos pudo doblegar.
En la tarde Luz Salgado se salvó de la censura por un pelo. La oposición logró 55 votos y el oficialismo 55. Mal día para la presidenta, su aliada Martha Hildebrandt fue defenestrada y ella se salvó con el voto dirimente de Marianella Monsalve, de Vamos Vecino, a cuyo grupo ella calificó de traidor hace días.

Operación fuga
La crisis ha llegado al punto en que Fujimori requiere hacer operativos para irse del país. A las 11 y 30 de la mañana de ayer se fue a Brunei a una Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica del Asia Pacífico (APEC). La Secretaría de Prensa de Palacio de Gobierno dio a conocer la noticia cuando Fujimori enrumbaba ya hacia el Grupo Aéreo Nº 8, donde abordó el avión presidencial. Fuentes diplomáticas dijeron a La República que el operativo tuvo como propósito presionar a EEUU mostrándole que sin Fujimori aún se puede generar un vacío de poder en el Perú.
No obstante, el cálculo fue errado. El viaje lo mostró como un pastor que abandona a su rebaño en el momento más difícil, justo cuando se debatía la suerte de su escudera mayor. No deja de ser sospechoso que la prensa no haya visto a Fujimori salir y tampoco hay imágenes sobre el desplazamiento de su comitiva hacia el Grupo Aéreo Nº 8, muchos menos de las personas que la conforman. En la noche, un cable de AFP indicaba que por lo menos el canciller Fernando de Trazegnies estaba en Bandar Seri Begawan, la capital de Brunei. ¿Lo estará Fujimori?

Ahí está el Plan Verde
Si habían dudas de un plan militar de gobierno y cogobierno, éstas fueron despejadas ayer luego de que tres periodistas ñLuis Iberico, Iván García y Fernando Viañañ mostraron un video en el que se aprecia a Vladimiro Montesinos en una cena en junio con jefes de las fuerzas armadas, celebrando el triunfo del 28 de mayo.
En el discurso de Montesinos se aprecia el derrotero político. El poder son los militares, no es relevante la figura de Fujimori al extremo de que no es mencionado; el propósito es garantizar la continuidad del poder actual; la «comunidad de inteligencia» es elevada al mismo nivel que las FFAA; los adversarios son la oposición antipatria y la sociedad civil con vinculaciones terroristas; la democracia existe pero es funcional al poder militar; la garantía de esta democracia es la unidad de las fuerzas armadas y no los poderes del Estado. El guardián de ese orden es Montesinos, a quien el video proyecta como un presidente a la sombra.
La grabación de la cena, que se celebró días después del 28 de mayo, fecha de la segunda vuelta electoral en que Fujimori salió reelegido, fue entregada por «un alto jefe militar indignado por la politización de las fuerzas armadas», según afirmó Iván García.
«Brindo por las Fuerzas Armadas, por la Policía Nacional y por la comunidad de inteligencia», afirmó Montesinos, felicitándoles por la eficiencia en el fraude de abril y mayo.

Boloña y Salas
Con Fujimori huyendo de la crisis, dos de las figuras del régimen, Carlos Boloña y Federico Salas, se lanzaron ayer a la piscina electoral. El titular del MEF no descartó presentarse a las elecciones presidenciales de abril y reconoció que la Presidencia de su país «le interesa». «No digo cuándo, pero la parte más alta del Ejecutivo me interesa. No es que lo haya considerado para ahora, veremos qué sucede, pero es uno de los cargos que me interesa», admitió en declaraciones al vespertino La Segunda. Boloña renunciará el 7 de diciembre.
El titular del MEF fue más cauto que Salas; éste atropelló, y en una infeliz conferencia de prensa, pidió vetar la reelección de los actuales parlamentarios para que él tenga más posibilidades. Señor delicadeza, dijo que no iba a renunciar por la crisis sino para ser candidato y adelantó que Fujimori podría encabezar la lista oficialista al Congreso, se presume para tener inmunidad y defenderse de las acusaciones. Salas, dijeron los oficialistas, «vomitó» el plan fujimorista.

Los siameses
Finalmente, el ex asesor Vladimiro Montesinos cerró ayer el círculo de la ruptura afirmando que su vida «está en grave peligro» porque el presidente Alberto Fujimori quiere ejecutarlo, de acuerdo con una entrevista telefónica otorgada desde la clandestinidad a la revista semanal mexicana Epoca.
Fujimori «no me busca para hacer justicia. No, él quiere ser el justiciero, él me busca para la guillotina», afirmó. «Le puedo decir que mi vida está en grave peligro. Dirán que me suicidé y que traté de huir. Quiero anunciar que no pretendo ni suicidarme ni huir, deseo las garantías que todos debemos tener», expresó Montesinos.
«Fujimori está desesperado y corre el riesgo de perder todo lo bueno que hizo. Yo no soy su enemigo, él quiere que lo sea para justificar lo injustificable. El no puede separarse convenientemente de nuestra historia común», dijo confirmando lo que todo el Perú sabe: que Fujimori y Montesinos son siameses.