LANZAMIENTO
DE LA CAMPAÑA "BASTA YA DE RACISMO EN EL PERÚ"
Wilfredo Ardito Vega
"He visitado muchos países", dice
una bióloga alemana, "pero nunca había visto
tanto racismo como en el Perú". Este testimonio coincide
con el de muchos extranjeros. "Habláis mucho de vuestros
problemas con Chile", comenta una española que lleva
un año viviendo en Lima, "pero entre vosotros los peruanos
os tratáis tan mal, que parecéis enemigos unos
de otros".
De hecho, las muertes producidas durante
el conflicto interno superan con creces las guerras externas
que el Perú ha librado. Esta fue una de las reflexiones
suscitadas a un año de la presentación del Informe
de la Comisión de la Verdad, durante el lanzamiento
de la campaña "Basta ya de Racismo en el Perú",
Durante el acto público de lanzamiento, el psicólogo
Jorge Bruce declaró: "Me atrevo a señalar que
la actitud de mucha gente de Lima hacia los millares de muertes
que se producían en la sierra no era sólo indiferencia.
En el fondo, existía una fantasía de muerte,
el deseo no aceptado que todos los serranos se murieran, se
mataran entre ellos, y así seríamos un país
distinto. como Chile". Esta fantasía del exterminio
es recogida por buena parte de la publicidad que se elabora
en el Perú, que elimina todo rostro andino, mestizo
o negro.
Por su parte, Sofía Macher, ex comisionada
de la Comisión de la Verdad señaló como
ejemplo del terrible desprecio hacia la dignidad de millones
de peruanos, las violaciones sexuales masivas hacia las campesinas.
"La Comisión ha hallado 60 bases antisubversivas donde
sistemáticamente se violaba a mujeres andinas y estos
hechos están en total impunidad. Nadie ha sido condenado
por lo que ocurrió y ningún militar siquiera
ha aparecido públicamente pidiendo perdón por
lo ocurrido". Ante un contexto similar, hace varios años
que el gobierno japonés accedió a indemnizar
a muchas mujeres chinas fueron indemnizadas por las agresiones
sexuales cometidas por los soldados japoneses. Las autoridades
peruanas se muestran mucho menos sensibles frente a la dignidad
de sus compatriotas andinas.
La congresista Paulina Arpasi señaló
el desprecio y la indiferencia frente a las demandas de los
campesinos andinos, que muchas veces mueren por enfermedades
o accidentes totalmente evitables. Manifestó su rechazo
al programa de televisión La Paisana Jacinta, que ridiculiza
a las mujeres andinas. Cabe señalar que este programa
ha sido claramente condenado por los organismos de derechos
humanos, debido a que presenta a la mujer andina como un ser
sucio, vulgar, ignorante y violentos.
Por su parte, el congresista José
Luis Risco recordó que en el lenguaje cotidiano existen
muchas expresiones racistas, identificando la palabra "negro",
con situaciones negativas o desagradables. Llama la atención
que muchas personas no sean conscientes de ello, lo que también
ocurre con el uso de apellidos andinos como insulto (Huamán).
El actor Rafael Santa Cruz recalcó que muchas veces
la población afrodescendiente parece invisible para
las autoridades, al punto que, siendo el 2004 el año
en que se cumplen 150 años de la abolición de
la esclavitud, no existen mayores actividades oficiales al
respecto.
Finalmente, un grupo de religiosos leyó
un Decálogo con una serie de principios a tomar en
cuenta en un país donde coinciden el racismo con la
diversidad y que adjuntamos a continuación.
Los organizadores de la campaña anunciaron
que los planillones pueden recogerse en la Coordinadora Nacional
de Derechos Humanos y en el Instituto de Defensa Legal. En
la página web del IDL se encontrará más
información al respecto. Las firmas serán entregadas
a las instituciones estatales directamente responsables de
enfrentar esta problemática, como el Congreso de la
República, el Ministerio de Educación, el Ministerio
del Interior y el Poder Judicial. La fecha de entrega será
el 10 de diciembre en el marco de la Declaración Universal
de los Derechos Humanos.
DECÁLOGO PARA UN CONTEXTO DE RACISMO Y DIVERSIDAD
Acogemos el don de ser parte de un país
multicultural, como un don de Dios para nuestra patria; también
conocemos que el "velado racismo y las actitudes de desprecio"
(Informe CVR, 9) son una expresión del pecado social
del que todos los peruanos somos responsables. Por ello, proponemos
el siguiente Decálogo:
-
AMEMOS toda la creación en su
diversidad y particularidad, porque refleja la grandeza,
el misterio y la pluralidad de Dios.
-
DESARROLLEMOS modos de restablecer
en nuestro país el respeto a las diferencias en
verdad y justicia.
-
HONREMOS a todas las personas, sobre
todo a los que sufren exclusión, acogiéndolos
y respetándolos, porque son la imagen de Dios,
que apela a nosotros hoy del modo más urgente.
-
CELEBREMOS la riqueza de nuestros pueblos,
la hermandad entre diversos, los pequeños logros,
las esperanzas menos razonables, porque entre ellos sigue
Dios recreando la vida.
-
RECONCILIEMOS a nuestro pueblo consigo
mismo, mediante un proceso que implica justa reparación
a todo tipo de víctimas y penas legales a los victimarios.
-
APOYEMOS el coraje de quienes rompen
las barreras que tradicionalmente dividen a uestro pueblo,
porque en los y las líderes del cambio social se
expresa el mismo espíritu de los profetas.
-
NO DISCRIMINEMOS por ninguna razón
de raza, enfermedad, cultura, nivel social, sexo, religión,
porque Cristo nos invita a formar un solo pueblo.
-
NO PERMITAMOS NI ACEPTEMOS que en la
vida diaria penetren las pequeñas prácticas
de marginación, porque de ellas nace un país
racista, opuesto al plan de creación de Dios.
-
NO ABUSEMOS de los bienes de la tierra,
porque ello esconde la arrogancia del que se cree amo
y dueño de lo que le pertenece a Dios y a todos.
-
NO CODICIEMOS NI IMITEMOS el cuerpo
o la apariencia de otros, mas bien reconozcamos la raíz
del descontento con nosotros mismos y encaminémonos
hacia la reconstrucción de una auténtica
identidad peruana.
Elaborado por los religiosos jóvenes
de la Conferencia de Religiosos del Perú.
Lima, 4 de agosto de 2004
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