Durante el conflicto armado interno vivido en el Perú durante las dos décadas pasadas se cometieron graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos. Si bien, luego de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, se ha avanzado en la judicialización de casos acaecidos durante dicho periodo, tales como desapariciones, ejecuciones y torturas, uno de los temas que aún demanda un arduo trabajo es el de la violencia sufrida por las mujeres.
Siguiendo la línea inclusiva de trabajo de protección a los derechos humanos, nuestra institución ha visto necesario centrar su atención en las miles de mujeres peruanas que sufrieron, de manera diferenciada, diversos tipos de violencia durante el conflicto armado. Y es que si bien el impacto de la violencia en la población se manifestó de diversas maneras, en el caso de las mujeres, el impacto en sus vidas fue más allá. En efecto, dentro de los diversos atentados contra su dignidad e integridad como personas, y especialmente como mujeres, ellas fueron víctimas de violencia sexual, en general, y de violación sexual, en particular. Ellas no solo fueron víctimas de tortura, desaparición y/o ejecución, sino también de una “violencia de género”: la violencia sexual que las afectó por el solo hecho de ser mujeres.
En el Perú, la violencia sexual durante el conflicto armado –especialmente en su modalidad de violación sexual– constituyó un crimen de lesa humanidad por su carácter sistemático y/o generalizado. Es en ese sentido que muchas de las víctimas buscan hasta la fecha justicia y reparación. APRODEH se suma a esta búsqueda en la apuesta por que nunca más se repita la historia. |