30 de noviembre de 2006
En el día internacional de lucha contra el SIDA

UNIDOS PARA COMBATIR LA DISCRIMINACIÓN

En el día internacional de lucha contra el SIDA, la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH) hace un llamado a combatir la discriminación hacia los portadores de este mal.

“El VIH/SIDA es una de las enfermedades menos contagiosas que existen: ni el aliento, ni compartir cubiertos o utensilios, ni darse la mano generan posibilidad que una persona reciba el VIH. Sin embargo, en el Perú se ha generado un temor irracional al respecto. Son miles los peruanos que sufren marginación debido a la ignorancia”, señala Wilfredo Ardito, responsable del área de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de APRODEH.

Agrega que muchas personas creen también que el VIH genera muerte inminente e ignoran que el acceso a los medicamentos antirretrovirales puede permitir que una persona siga viviendo por tiempo indefinido.

“Desde APRODEH hacemos un llamado a las autoridades a tomar en cuenta especialmente la situación de las poblaciones en mayor riesgo: adolescentes y jóvenes de las ciudades de la costa y la selva, homosexuales, trabajadoras sexuales, población carcelaria. En estos sectores son muy importantes las acciones de prevención para evitar la expansión del VIH”, sostiene.

Ardito recordó la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que dispuso la entrega gratuita de retrovirales a las personas que no pueden pagarlos, lo cual ha sido también establecido por la Ley 28243. Asimismo, aprovechó la oportunidad para rendir homenaje a la señora Azanca Meza por su valiosa lucha, gracias a la cual, millares de portadores de VIH se han beneficiado.

LA SEÑORA MEZA: HEROÍNA DE LA LUCHA CONTRA EL SIDA
Wilfredo Ardito

La historia de la señora Azanca Meza, causa admiración por su valentía. Ella, madre soltera, era parte del creciente número de mujeres que viene contrayendo el VIH, casi siempre contagiadas por sus esposos o convivientes.

La señora Meza sabía que podía evitar indefinidamente la aparición del SIDA si recibía los medicamentos retrovirales y ante la negativa del Ministerio de Salud para otorgárselos, decidió entablar una demanda legal en agosto del año 2002. Ningún canal de televisión realizó un reportaje sobre cómo luchaba por su vida. No hubo plantones de solidaridad y nadie se puso un listón en la solapa. En el Perú, muchos consideran normal que los medicamentos sólo estén al alcance de quienes pueden pagar por ellos y se cree, además, que los portadores de VIH están destinados a una muerte inminente.

Dos años después, el Tribunal Constitucional emitió una sentencia donde disponía que el Ministerio de Salud le otorgara a la señora Meza la atención integral necesaria y señalando que era su obligación atender la salud de las personas cuyas vidas se encuentran en peligro. La Ley 28243 reforzó esta decisión del Tribunal Constitucional al señalar que los portadores de VIH tienen derecho a recibir los medicamentos retrovirales si no pueden pagarlos.

Ahora, millares de peruanos reciben los medicamentos retrovirales gratuitamente y estudian o trabajan con normalidad. Las medicinas son proporcionadas gracias a un fondo de Naciones Unidas, que durará algunos años más. Después, el Estado deberá asignar sus propios fondos para cumplir lo dispuesto por el Tribunal Constitucional.

Lamentablemente, luego de años sin los retrovirales necesarios, la salud de la señora Meza estaba muy deteriorada y falleció a fines del año 2004, a los pocos meses de emitida la sentencia en su favor. Gracias a ella, la lucha contra el SIDA en el Perú dio pasos cruciales.

 
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