La Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH) expresa su profundo rechazo frente a la agresión cometida contra la señora Mauricia Altamirano, por el médico Rodolfo García, quien la golpeó e insultó de manera racista en la Clínica Francisco Pizarro de EsSalud, ubicada en el distrito del Rímac
Según Wilfredo Ardito, responsable del Área de Derechos Económicos Sociales y Culturales de APRODEH, este hecho violento revela los maltratos a que con frecuencia son sometidos los pacientes en hospitales y postas médicas, tanto en el sector Salud como en EsSalud. “En efecto, los rasgos físicos o la presunción de tener pocos recursos económicos parecen ser considerados razones suficientes para maltratar a pacientes o a familiares por parte de algunos médicos, enfermeras y a veces del personal de seguridad. Hemos recibido numerosas quejas por parte de portadores de VIH o las personas que tienen enfermedades graves sufren maltratos”, sostuvo.
“Lamentamos que las instituciones médicas no tengan ninguna política para enfrentar la tendencia a la discriminación de parte de muchos de sus trabajadores. En realidad, la mayoría de peruanos tenemos tendencia a discriminar y por eso mismo sería fundamental que se tomen medidas para ello. Resulta especialmente doloroso que en momentos en que una persona se encuentra en mayor situación de vulnerabilidad, por una enfermedad o una lesión, reciba además un trato desdeñoso, despectivo o inclusive sufra violentos maltratos”, agregó.
APRODEH hace un llamado al Colegio Médico Peruano para sancionar al médico Rodolfo García, pues resulta evidente que no se encuentra en condiciones para tratar a las personas. Asimismo, APRODEH señala que la discriminación cometida por un funcionario público que emplea violencia se encuentra sancionada hasta con cuatro años de prisión por el artículo 323 del Código Penal.
Lima, 21 de noviembre de 2007
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