Para la abogada de la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH), Gloria Cano, la sentencia del Caso Matero emitida hoy por sala presidida por la vocal Rosa Bendezú Gómez, es indignante no sólo por haberse parcializado sino por haber desacreditado los testimonios de las víctimas.
Según la doctora, la Sala ha tomado lo que le conviene e incluso ha tergiversado las declaraciones de diversos testigos tratando de buscar contradicciones entre ellos. Por ejemplo se dio en el caso del testigo que vio al jefe de la patrulla con anteojos y otros sin ellos, a pesar de saber -la Sala- que el uso de anteojos es accesorio.
Repitieron una y otra vez que algunos de los testigos eran menores de edad al momento de los hechos, todo para desacreditar su declaración. Por otra parte el Tribunal restó valor al testimonio de familiares y pobladores, señalando que eran parte interesada, dándole total valor a los testimonios de algunos militares que señalaron que los hechos jamás ocurrieron.
De otro lado la Sala, a pesar de que los testigos hicieron el reconocimiento físico del que fue jefe de la patrulla militar que detuvo a las víctimas, es decir el acusado Ambía Vivanco “Rubén”, el Tribunal señaló que este reconocimiento no tenía valor.
Con respecto a Bardales Angulo, la Fiscalía lo acusó teniendo presente que era el jefe militar de la base Cangallo, lugar donde fueron llevados los detenidos para luego ser desaparecidos. Como jefe de base tenía el control de la zona y de las patrullas a su cargo, sin embargo el Tribunal lo absuelve aduciendo que nadie lo ha podido identificar como uno de los captores, cuando este cargo nunca fue formulado, señaló la doctora Cano.
Asimismo, el Tribunal no valoró la declaración de un policía que escuchó por radio la comunicación entre los militares, que señalaban que uno de los detenidos había muerto, pidiendo indicación de qué debían hacer con los otros tres. Esto, sumado al testimonio del Teniente Gobernador, quien pudo ver a uno de los desaparecidos al interior de la base militar de Cangallo, demostró que efectivamente ingresaron en esa base donde luego fueron desaparecidos.
Para la doctora Cano, es preocupante el retroceso que viene sufriendo la lucha contra la impunidad, emprendida por los familiares desde hace 22 años. Sin embargo se debemos señalar que se ha impugnado esta sentencia, esperando que la Corte Suprema declare la nulidad de este fallo que se considera injusto e indignante.
La fiscal Carmen Luz Ibáñez, al momento de presentar su recurso de nulidad a la Sala, expresó su indignación frente a un fallo que va contra toda lógica. A pesar de que la presidenta de la Sala pretendió impedirle su argumentación, la Fiscal logró terminarla.
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