La Asociación Pro Derechos Humanos, APRODEH exige el esclarecimiento del probable caso de tortura contra el dirigente social Teobaldo Ventura Sánchez por parte de efectivos de la Policía Nacional, el pasado 15 de enero, en la localidad de Bagua Grande, Amazonas.
Según denuncias de los miembros de la Federación Agraria de Amazonas, Teobaldo Ventura, dirigente del Frente Cívico de Bagua y de la Federación Agraria, habría sido torturado y obligado a autoinculparse como autor de un accidente de tránsito por miembros de la Policía Nacional. Según la Federación Agraria, existen testigos que señalan que al negarse, Ventura habría sido golpeado y sumergido en un cilindro, mientras lo amenazaban con acusarlo como terrorista. Dichos testimonios apuntan al capitán Gabriel Ramírez Quijandría, al técnico de 3ª Mario Morales Rivas y al suboficial de 3ª Carlos Frías Centurión como los autores de las torturas que habría sufrido el dirigente los autores de las torturas.
De igual modo, los familiares de Teobaldo Ventura señalan que al ocurrir los hechos llamaron al Fiscal de la localidad, Osiris Rodas Huamán quien se habría negado a cumplir con su tarea de enviar al médico legista e iniciar la investigación respectiva.
Teobaldo Ventura Sánchez actualmente se encuentra internado en el Hospital de Bagua Grande con graves lesiones en el tímpano izquierdo a consecuencia de los golpes y el maltrato recibido, según informaron sus familiares.
De confirmarse esta grave denuncia se evidenciaría una vez más, el proceso permanente de represión y violencia por parte de las autoridades policiales. Como en otros conflictos sociales, los dirigentes terminan siendo arbitrariamente detenidos, violentamente agredidos y amenazados con ser acusados por delito de terrorismo.
APRODEH exige que estas violaciones a los derechos humanos sean inmediatamente esclarecidas y, de ser comprobadas, se sancione a los responsables. Como acreditan las fotografías de los campesinos torturados en el campamento de la empresa Majaz, la violencia policial corre el riesgo de convertirse en una práctica cotidiana en nuestro país.
Lima, 21 de enero de 2009
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