Aquel bendito pie… A propósito de la reciente sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el caso Tenorio Roca y otros vs. Perú


jueves 25 de agosto del 2016

Un breve ensayo de: Christian H. Huaylinos Camacuari

Empecemos por dos fechas: sábado 7 de julio de 1984 y martes 17 de agosto de 2016. Sí, para la mayoria –si no es para todos- quienes lean estas breves palabras, esas fechas son irrelevantes en el día a día de nuestras agitadas y a veces rutinarias vidas. No obstante, estos dos días marcan un antes y un después en la vida de Cipriana Huamaní Anampa y sus 8 hijos: la primera significa el doloroso recuerdo de la pérdida de su esposo, Rigoberto; la segunda, más de 32 años después, simboliza el reconocimiento de, prácticamente, toda una vida de lucha contra la impunidad, la indiferencia y el olvido. Una lucha por verdad y justicia: su lucha.

En efecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su reciente sentencia del 22 de junio de 2016, notificada, a las partes, el 17 de agosto de 2016, declaró la responsabilidad internacional del Estado de Perú por la desaparición forzada de Rigoberto Tenorio Roca, sub oficial de segunda del Ejército del Perú en retiro, quien se desempeñaba como instructor premilitar en el Centro Educativo “Gonzales Vigil” de la provincia de Huanta, departamento de Ayacucho, con más de 16 años de servicio brindados al magisterio. Al momento de su detenció tenía 40 años de edad y se encontraba casado con Cipriana Huamaní Anampa, con quien tuvo 9 hijos, Gladys Marleni, Gustavo Adolfo, Jorge Rigoberto, Walter Orlando, Maritza Roxana, Jaime, Benjamín Franklin[i], Ingrid Salomé y Edith Carolina; todos ellos Tenorio Huamaní.

Huanta, que en aquel entonces se encontraba profundamente convulsionada durante el año 1984, fue el escenario donde se produjeron graves vulneraciones a los derechos de la población, tanto por miembros de la organización terrorista Sendero Luminoso, como por miembros de la Marina de Guerra en la implementación de la estrategia de lucha contrasubversiva planteada por el gobierno peruano de aquel entonces. La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) determinó que, respecto a la actuación de los agentes del Estado, se produjo un patrón de desapariciones forzadas de manera generalizada, entre los años 1983 y 1984, siendo éste último, el año en que se produjo una mayor incidencia.[ii]

Así, en el marco de dicho contexto, el día 7 de julio de 1984, Rigoberto Tenorio Roca fue detenido por efectivos de la Marina de Guerra del Perú, mientras se trasladaba en compañía de su esposa, Cipriana Huamaní Anampa, en el autobús de la empresa de transportes “Hidalgo” desde la ciudad de Huanta con destino a la ciudad de Huamanga – Ayacucho; es necesario resaltar que Rigoberto siempre se identificó como militar, incluso trato de colegas a sus captores (y futuros verdugos) en aquel autobús. Desde aquel entonces, tanto Cipriana, como la madre y el hermano de Rigoberto Tenorio iniciaron una serie de acciones para saber su paradero. A pesar del tiempo y de la incansable búsqueda, hasta la fecha no se obtiene resultado alguno y tanto la madre como el hermano de Rigoberto han fallecido sin saber de él.

En aquel entonces poco o nada pudieron hacer las autoridades. En ese tiempo las amenazas y represalias eran pan de cada día. Tanto así que cuando el Fiscal de Huanta, Simón Alejandro Palomino Arias (quien incluso fue testigo directo de la detención), se apersonó al cuartel de la Marina en Huanta para indagar al respecto, le dijeron que tal cuartel era como “la casa del jabonero y que cualquier momento pueden caer”. Increíble, pero cierto. No olviden, estamos hablando de todo un contexto generalizado en Huanta.

No amilanándose ante ello, Cipriana persistió en su búsqueda. Ante la pasividad, la indiferencia e incluso el miedo de las autoridades, ella misma realizaba una serie de gestiones e incluso fue a buscar los restos de su esposo en las ya entonces conocidas fosas de cadáveres de la zona. Personalmente buscó y revisó uno a uno los restos acumulados, sin ninguna suerte. Su perseverancia tuvo como respuesta la represalia por parte de las fuerzas armadas, quienes llegaron a atentar contra su vida y la de su familia, viéndose forzada a huir a Lima junto con sus hijos, prácticamente con la ropa que tenían puesta.

Sumérgete en la mente de aquellos niños aquel entonces: tenías una amplia casa, un negocio familiar, tu entorno, tus amigos, estabas en tu tierra… tu hogar; para de la noche a la mañana –literalmente- pasar a vivir entre cuatro esteras en medio del desierto que significaba para ellos la desconocida Lima.

Y no, eso no es todo. A la indiferencia, la impunidad, el miedo y la exclusión viene ahora la estigmatización. Viene el rechazo, pero no sólo del Estado sino también de la sociedad misma que cree que venir de provincia, de Ayacucho, y luchar por justicia y verdad es sinónimo de estar ligado a grupos terroristas. Cipriana tenía que lidiar, por un lado, contra las carencias para mantener a 8 hijos en una ciudad completamente distante como indiferente y por el otro, por seguir buscando justicia y verdad. Recuerda que hasta una vez perdió el empleo porque la vieron en televisión reclamando por sus derechos.

No obstante, persistió. A pesar de que el caso no tuvo mayor eco a nivel interno; primero porque el fuero militar se interpuso en las investigaciones iniciales, luego por las ya famosas leyes de amnistía y ahora porque a pesar de que existe un proceso penal por este y muchos otros casos ocurridos en Huanta, aún no se tiene sentencia alguna ni se han ubicado los restos de Rigoberto; con el apoyo de APRODEH, se presentó el caso ante el sistema interamericano de derechos humanos. Así, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentó el Informe de Fondo N° 34/13, con fecha 10 de julio de 2013. En este Informe se estableció la responsabilidad del Estado de Perú por la desaparición forzada de Rigoberto Tenorio Roca, así como el perjuicio causado a la familia Tenorio-Huamaní durante todo este tiempo.

Así, con fecha 1º de septiembre de 2014, la Comisión Interamericana sometió a la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos elcaso Tenorio[iii]. Ésta realizó audiencia pública sobre el referido caso[iv] el 22 de febrero de 2016, en el marco de su 113° Periodo Ordinario de Sesiones. Ese día, Cipriana finalmente tuvo la oportunidad de estar frente a este Tribunal y exponer a detalle todo lo sufrido durante estas más de 3 décadas.

Casi 6 meses después, el 17 de agosto de 2016, la Corte Interamericana de Derechos Humanos emite sentencia en la cual declara la responsabilidad internacional del Estado de Perú por la vulneración de los derechos a la libertad e integridad personal, a la vida y al reconocimiento de la personalidad jurídica en perjuicio de Rigoberto Tenorio Roca, así como por la violación de los derechos a las garantías judiciales y protección judicial, a conocer la verdad y a la integridad personal de sus familiares.[v]

Sentencia que, en principio, dignifica a la víctima como a su familia. Además, dentro de las disposiciones que señala, está la obligación de investigar, identificar, y en su caso, sancionar a los culpables; así como también buscar, ubicar e identificar los restos de Rigoberto para ser debidamente entregados a sus familiares. Estas son dos fechas pendientes como significativas para la vida de Cipriana y sus hijos: cuando se sancionen a los culpables y finalmente pueda recuperar los restos de su esposo.

Este caso y esta sentencia es un reconocimiento a la tenaz lucha de Cipriana. Ella ahora simboliza aquel bendito pie que no deja que la puerta del olvido se cierre. Ese pie perenne, obstinado, persistente, pero en esencia… firme. El caso de Rigoberto Tenorio Roca, que es parte del caso Huanta 84, no va a quedar en la impunidad. Es una promesa.

[i] Benjamín Franklin, falleció a los dos meses de nacido, varios años antes de la desaparición de Rigoberto Tenorio Roca.

[ii] Comisión de la Verdad y Reconciliación, Informe Final, Lima, 2003. Tomo VI, páginas73; 75; 76; 77 y 113.

[iii]Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Comunicado de Prensa de 17 de octubre de 2014. En: http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2014/123.asp

[iv] Corte Interamericana de Derechos Humanos. Galería Multimedia. En: http://www.corteidh.or.cr/index.php/es/al-dia/galeria-multimedia

[v]Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Tenorio Roca y otros Vs. Perú. Sentencia de Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas de 22 de junio de 2016. En: http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_314_esp.pdf

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