Introducción

Para vivir en paz y democracia, resulta indispensable conocer nuestra historia. Es necesario mirar el pasado para orientar el presente y construir el futuro, así como tomar conciencia sobre el daño causado durante el período de violencia que vivió nuestro país entre 1980 y 2000.

Uno de los esfuerzos por preservar la memoria y la historia de miles de peruanos y peruanas que durante dos décadas vieron vulnerados sus derechos es el memorial “El Ojo que llora”.



 

¿Qué es “El Ojo que llora”?

Es una escultura de piedra de donde brota agua a manera de lágrimas. La piedra representa a la madre tierra (Pachamama) y define el centro de un camino laberíntico que comprende once círculos formados por gruesas bandas de canto rodado.

32 mil piedras conforman en total estos caminos. De ellas, 26 mil llevarán el nombre, la edad y el año de la muerte o desaparición de una víctima de la violencia.

El recorrido por el laberinto toma entre 40 a 50 minutos, según el tiempo que el observador tome para detenerse. El momento crucial se produce cuando el caminante llega al centro donde se encuentra la roca central. Esta piedra equivale al centro interior de cada persona. Una vez ahí, las preocupaciones quedan afuera y se produce una confrontación individual sobre la maldad y las consecuencias diversas que ella ocasiona a la sociedad. Luego el visitante emprenderá el camino de regreso.

 

 

 

¿Cuál es su significado?

La escultora Lika Mutal, inspirada en la exposición fotográfica “Yuyanapaq”, pensó en el diseño de una escultura que, aparte de ser un homenaje a las víctimas, sea un instrumento eficiente para lograr que la población tome mayor conciencia sobre lo que pasó en el Perú durante los años del conflicto armado interno, así como para promover la reflexión e invitar a la memoria y la construcción de un Perú más justo, democrático y solidario.

En ese sentido, “El Ojo que llora” es un espacio destinado honrar y preservar la memoria de todas las víctimas, así como a conocer la historia peruana reciente.

Cada piedra representa la historia de tragedia y horror de una persona, sino también la de una familia entera cuya situación de exclusión, pobreza e injusticia perdura a la fecha.

En el mundo, existen diversos ejemplos de lugares de memoria, por ejemplo en países vecinos que vivieron el horror de una dictadura como Argentina, Chile, e incluso Alemania tras el exterminio nazi.

 

 

 

 

Actividades de Capacitación

Uno de los ejes de nuestro trabajo gira en torno a la difusión y sensibilización sobre el memorial “El Ojo que Llora”.

APRODEH viene desarrollando acciones de capacitación dirigidas a escolares e instituciones en torno a la temática de derechos humanos y la reflexión sobre los contenidos propuestos en el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Este trabajo implica el diseño de contenidos metodológicos y la implementación de sesiones de capacitación orientadas a sensibilizar a los jóvenes y adultos en materia de derechos humanos, así como sumar esfuerzos para la construcción de una sociedad de pleno respeto a los derechos humanos.

 

 

 



Alameda de la Memoria

La Alameda de la Memoria es un espacio destinado a la reflexión y conciencia sobre la etapa de violencia que vivió nuestro país entre 1980 y 2000. 

A la fecha, la obra central es la escultura “El Ojo que llora”. En breve se implementarán dos espacios adicionales destinados a proporcionar información sobre el período de guerra interna ocurrido en los años mencionados y a presentar los “Quipus de la memoria” elaborados en el año 2005 como parte de un esfuerzo nacional de sensibilización y reparación simbólica a las víctimas de la violencia política que comprendió un recorrido por la ruta del camino inca (Cápac Ñam).

La Alameda de la Memoria reúne los esfuerzos de diversas instituciones de la sociedad civil y de la Municipalidad de Jesús María quien aceptó implementar la propuesta en el Campo de Marte. También participaron un conjunto de instituciones públicas y privadas quienes asumieron el compromiso de contribuir en el proceso de sensibilización y difusión del contenido del Informe Final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, así como la implementación de sus recomendaciones.

 

 


 
 
 

Otros lugares de memoria:

En el mundo existen otros espacios destinados a preservar la memoria de lo ocurrido durante alguna etapa crucial en el desarrollo histórico o social de un país.

Varios de estos lugares están agrupados en la Coalición Internacional de Museos de Conciencia en Sitios Históricos.

La Coalición es una red de museos de sitios históricos ubicados en numerosas partes del mundo, creada en 1999 por nueve museos de todo el mundo que comparten una misión social relacionada con los pasados dolorosos de sus países.

El Memorial “El Ojo que llora” forma parte de esta red desde el 7 de noviembre de 2006.

 

   
   

 

 

 

Visitas al Ojo que Llora

 

En el proceso de construcción de una memoria colectiva, APRODEH se propone apoyar los trabajos de sensibilización y construcción de memoria colectiva en torno a “El Ojo que Llora”.

A partir de la promoción de visitas guiadas al memorial buscamos sensibilizar a la población sobre la importancia de este espacio destinado al recuerdo y reflexión sobre las lecciones que nos deja el proceso de violencia política en nuestro país. A la vez, pretendemos que esta obra se constituya en un espacio reconocido a nivel local, nacional e internacional.

La aproximación a este espacio público permite vincular los mensajes de verdad, justicia y reparación con lo simbólico y sagrado. Por ello, desde el 2005 promovemos visitas guiadas al memorial a fin de aportar en la construcción de una cultura de paz entre los escolares, jóvenes, profesores, organizaciones sociales, agrupaciones de adultos mayores y otros sectores.

Visita el memorial el segundo y ultimo miercoles de cada mes:


Para más información contactarse con postmaster@aprodeh.org.pe
Teléfono: 424-7057, 4310482 anexo 108