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Saúl Cantoral Huamaní, secretario general
de la Federación de Mineros y Metalúrgicos del Perú.
Tenía 42 años y estaba casado. Tenía cuatro hijos. El
13 de febrero de 1989 fue hallado muerto, abaleado,
en un parque de Lima. A la fecha se ha presentado una
denuncia policial y fiscal, pero no se ha iniciado una
investigación judicial. |
| Saúl
Cantoral nació en Saisa, provincia de Lucanas, Ayacucho
en 1946. Vivió en Nazca desde segundo año de primaria
y años trabajó en Marcona Mining Company, en la empresa
contratista Utah y después en Hierro Perú.
En 1987 fue elegido Secretario General de la Federación
Nacional del Trabajadores mineros y Metalúrgicos del
Perú. Tras su elección, la F.N.T.M.M.P. tomó otro perfil
y empezó a dinamizar a los sindicatos bases. El 17 de
julio de 1988, ante la negativa del gobierno y empresarios
de escuchar los reclamos de los mineros presentados
en el Pliego Nacional Minero, se inicia la I Huelga
General. La huelga concluyó el 16 de agosto de ese año.
Más de 60 mil trabajadores se sumaron a ella, afectando
así al 90% de la producción minera. Según el gobierno
se perdieron 120 millones de dólares.
Antes de que concluyera la huelga, hacia el 9 de agosto,
Saúl Cantoral fue secuestrado y torturado. Durante su
secuestro le conminaron a levantar la huelga minera
y le inyectaron sustancias venenosas para que sufra
derrames cerebrales. No lo lograron debido a la fortaleza
física y mental de Saúl pero su salud se deterioró.
Para levantar la huelga, el gobierno reconoció el Pliego
Nacional Minero y emitió un decreto supremo, sin embargo,
tras ser ésta levantada, se negó a cumplir lo dispuesto
en actas. Los dirigentes mineros convocan a la XI Plenaria
de la FNTMMSP en setiembre y acuerdan reiniciar la huelga
el 17 de octubre.
Tras el anuncio del reinicio de la huelga, se inició
una campaña en todos los medios de comunicación en donde
se les acusaba de subversivos, de senderistas infiltrados,
etc. Esta segunda huelga fue mucho más dura y durante
el tiempo que duró, fueron apresados muchos mineros,
se militarizaron los campamentos, la represión policial
se incrementó en todos los centros mineros. La huelga
concluyó el 12 de diciembre.
El 13 de febrero de 1989 a las 7:30 de la noche, Saúl
Cantoral, dirigente minero, y Consuelo García, se habrían
encontrado en la 4° cuadra del Jr. Apurímac, cerca al
parque universitario donde estaba ubicado el local de
la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metálicos
y Siderúrgicos del Perú. Al parecer tenían una reunión
con los dirigentes. Luego, Saúl y Consuelo salieron
para seguir con los trámites para obtener el pasaporte,
ya que él viajaría a Zimbabwe, al 46 Congreso de la
Federación Internacional Minera.
Saúl regresa en taxi a su alojamiento para después salir
nuevamente a la Federación a recoger su Declaración
Jurada. Ahí permanece hasta las 8 de la noche aproximadamente.
Según testigos, cerca de la Federación lo esperaba un
carro con varias personas que lo conminaron a entrar
al vehículo. Según señala Ulises Cantoral, hermano de
Saúl, a éste le habían sugerido instrucciones precisas
de seguridad en el sentido que, ante cualquier amenaza,
se debería resistir y gritar para dar la voz de alarma.
Aproximadamente a las 11:15 p.m. se encontró el cadáver
de Saúl Cantoral en el Parque Wiracocha de Cantogrande.
Tenía 7 orificios de bala, y se encontraba en posición
de cúbito ventral, con disparos en la espalda y en la
nuca. A 12 metros de distancia yacía el cadáver de Consuelo
García, quien tenía un rozón de bala en el cráneo y
había sido atropellada en forma inmisericorde. |