El Peruano

Editorial
(07 de setiembre del 2001)

Se amplía la Comisión de la Verdad 

 

Comision de la Verdad y de la Reconciliación es el nuevo nombre con que se reinstala el grupo de trabajo que, tras la incorporación de cinco nuevos integrantes, tendrá que esclarecer los hechos de violencia política de nuestro país en los pasados veinte años.
El presidente Alejadro Toledo ratificó la filosofía que anima a su gobierno en la necesidad de disponer de un equipo de especialistas de renombre y de trayectoria que, con total autonomía, esclarezca los numerosos y lamentables sucesos que, hasta hoy aún, crean dudas, resentimientos y desconfianza entre los ciudadanos y algunas instituciones tutelares del país.
La decisión de redefinir la denominación del grupo de trabajo responde a la inquietud gubernamental de llegar al fondo de los sucesos realmente ocurridos, pero con un espíritu reconciliador, es decir, ajeno a toda venganza o revanchismo.
La idea es restañar las heridas que siguen abiertas y que generan rechazos, odios y condenas, algunos de ellos tal vez injustos.
La ampliación a doce integrantes de los siete originalmente designados busca contar con una mirada más abarcadora y plural, de forma que las investigaciones de la Comisión se sometan a una diversidad de criterios, todos ellos relevantes, por la trayectoria y experticia de sus miembros, pero sin perder de vista su finalidad, cual es, el esclarecimiento de los acontecimientos que implicaron la violación de los derechos humanos.
Por supuesto que detrás de los doce integrantes trabajará todo un equipo multidisciplinario de profesionales (sociólogos, antropólogos, abogados y sacerdotes, entre otros especialistas).
A propósito del apoyo del Poder Ejecutivo al funcionamiento de la Comisión –para lo cual el Gobierno buscará mayores fuentes de financiamiento–, su presidente, el doctor Salomón Lerner Febres, expresó su reconocimiento al decidido respaldo que el presidente Toledo brinda a su grupo de trabajo: “Por la naturaleza de su encargo, por la enorme envergadura de los hechos que nos toca aclarar y explicar, es fundamental que los poderes del Estado sepan brindar su cooperación franca y abierta, y es eso lo que encontramos entre quienes hoy tienen la misión de conducir al país”, aseveró el también rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Verdad y reconcliación son dos conceptos que no deben ir separados, menos aún en un tema tan sensible como los derechos humanos. El país espera saber qué ocurrió, pero en una filosofía armonizadora y pacificadora.


 

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