El Comercio

Editorial
(11 de agosto del 2001)

El auténtico sentido de la Comisión de la Verdad

 

Es positivo que el presidente Alejandro Toledo haya rei terado su apoyo a la Comisión de la Verdad, aunque preocupa la persistencia de varios problemas.

Primero, debe entenderse que el número final de comisionados debe ser producto de la necesidad funcional de una entidad tan sui géneris como ésta. De ninguna manera ello puede supeditarse a presiones político-partidarias ni a eventuales influencias de grupos de interés (como algunas ONG) o aparentes necesidades de figuración personal.

Se impone, entonces, tomar todas las previsiones para que no se pierda de vista el objetivo fundamental de la Comisión de la Verdad: esclarecer cuáles y por qué se produjeron las violaciones a los derechos humanos entre 1980 y el año 2000. Ello con miras a restañar las heridas producto de esos días tan duros en la historia del país, de modo que se logre la necesaria reconciliación nacional.

Por ello, el perfíl cívico y democrático de los comisionados tiene que sustentarse en su trayectoria ética y su probada imparcialidad. De ahí que no sería procedente que se convierta en comisionados a personalidades respetables que se enmarcan más bien dentro del segmento de quienes han tenido la importante función de denunciantes, como en el caso de aquellas ONG especializadas en temas de derechos humanos. Sin embargo, su participación debería darse en las instancias de apoyo técnico a la Comisión de la Verdad, en el esfuerzo del esclarecimiento de los hechos.

Equitativamente, sería también oportuno que este apoyo técnico sea también brindado por los militares, cuyas procuradurías internas son las únicas que tienen acceso real a los archivos de lo que oficialmente ocurrió.

A la luz de estas consideraciones, es fundamental tener siempre presente que el objetivo medular de la Comisión de la Verdad es reducir la tensión social generada alrededor de los graves hechos ocurridos en las dos últimas décadas. Sólo así será factible lograr la reconciliación entre los peruanos.

 


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