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TRABAJO
CONJUNTO. Los miembros de la Comisión de la Verdad tienen
el reto de investigar y manejar muy bien la información que
vayan recibiendo para poder esclarecer las violaciones a los
derechos humanos. (Foto: Lino Estrada)
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Hasta el domingo 24 el
ex legislador presidirá la Comisión de la Verdad, mientras el titular,
Salomón Lerner, busca en Europa financiamiento para sus investigaciones
¿La huelga de hambre
de los terroristas encarcelados detendrá las entrevistas de la Comisión
de la Verdad?
De ninguna manera. Ya hemos recogido testimonios de víctimas y de
dirigentes sociales de pueblos afectados entre los meses de noviembre y
enero. Hemos pasado a la exhumación de fosas y ahora tenemos la
posibilidad de este trabajo de entrevistas que tomará todo este primer
semestre. Vamos a ver problemas de fondo. No vamos a mediar, estamos en
otro plano, porque tenemos objetivos nacionales que apuntan a la
justicia y a la reconciliación nacional. Queremos saber por qué
hicieron esto, cómo lo hicieron y la mayor ventaja que ellos podrán
tener es que nos dirán su testimonio de la manera más amplia.
¿Cuándo
entrevistarán a Abimael Guzmán, Víctor Polay?
Si culmina pronto este conflicto (la huelga de hambre), podrá ser en
esta semana o en la siguiente. También iremos a otras cárceles del
interior del país. Incluso los familiares nos han traído testimonios
tomados por ellos mismos, más de un centenar de documentos y nosotros
les hemos dicho que igual visitaremos las cárceles.
¿Los
institutos armados han presentado la relación de los ex jefes de las
anteriores zonas de emergencia?
Con ellos estamos en una ronda de explicación sobre los fines de la
comisión, pero luego vendrá el tema de la investigación. Nosotros nos
ponemos estos primeros seis meses como el tiempo de la investigación,
pero podemos extenderlo hasta octubre. Imagínese, son 20 años y
requiere tener una recolección previa de información ya existente para
ir a cosas muy precisas.
¿Cómo
advierte el ánimo de las Fuerzas Armadas?
Evidentemente hay tensiones muy viejas en la relación entre Fuerzas
Armadas y dirigentes políticos. Generalmente, las Fuerzas Armadas han
señalado que actuaron siempre obedeciendo órdenes de autoridades políticas,
pero en cuanto a su respuesta directa dijeron que están dispuestos a
colaborar y reiteraron que el propio Comando Conjunto de las Fuerzas
Armadas tiene interés de colaborar.
¿Pero
les han entregado alguna documentación que los ayude en su tarea?
No, pero todavía no es para nosotros un problema, porque sentimos que
hay una explicación previa para que no se vea que somos fiscales.
Existe el riesgo de que se nos vea con una visión unilateral, claro que
debemos tomarlos en cuenta, pero lo hacemos en función de un objetivo
mayor y ese es un proceso de diálogo.
¿Se
han perdido documentos claves de las FF.AA.?
No hemos tenido ninguna comunicación formal en ese sentido.
Efectivamente eso se dice, pero la comisión no empieza por ahí.
¿Cuál
será la metodología para no caer en una y otra versión que reciban?
Ese es un asunto que progresivamente nosotros iremos compartiendo.
Nuestra orientación general es que el deber de la comisión es
ofrecerle al país el testimonio justamente contradictorio de sus
distintos sectores, tanto de los actores directos como de los indirectos
y de la sociedad misma. Es importante que el país recuerde cómo se
pensaba en los años 80 y cómo cambió después. Fue tan bárbaro lo
que sucedió que necesitamos registrar todas las posiciones. No nos
asusta que nos digan cosas distintas, eso es lo normal. Pero a partir de
eso podemos tener una segunda ronda de entrevistas para contrastar y
luego tener nuestra propia evaluación.
¿Habrá
audiencias públicas?
Pensamos en organizar a partir de abril o mayo audiencias públicas con
distintos sectores, previa conversación con los propios actores.
¿Se
reunirán con las autoridades de los últimos 20 años?
Es posible, pero eso serán conversaciones posteriores.
¿Cómo
diferenciar los entierros fruto de la violencia con los cementerios
tradicionales?
No somos ingenuos. Hay una serie de gente de mala y buena fe que trata
de aprovecharse. De mala fe tenemos casos de abogados que han pasado por
las comunidades recogiendo dinero para ofrecerles llenar los formularios
de la comisión. Dos soles por cada uno, cuando eso es totalmente falso.
Vamos a cruzar la información de distintas fuentes. Y en cuanto a la
exhumación, somos muy cuidadosos y no abriremos todas por falta de
tiempo. Solamente abriremos aquellas que sean casos comprobados.
Ya
se han recogido 600 testimonios
Jorge
Saldaña |