"El Comercio"

(14 de febrero del 2002)

Entrevista a Rolando Ames: Iremos a las cárceles pero no mediaremos

TRABAJO CONJUNTO. Los miembros de la Comisión de la Verdad tienen el reto de investigar y manejar muy bien la información que vayan recibiendo para poder esclarecer las violaciones a los derechos humanos. (Foto: Lino Estrada)

Hasta el domingo 24 el ex legislador presidirá la Comisión de la Verdad, mientras el titular, Salomón Lerner, busca en Europa financiamiento para sus investigaciones

¿La huelga de hambre de los terroristas encarcelados detendrá las entrevistas de la Comisión de la Verdad?
De ninguna manera. Ya hemos recogido testimonios de víctimas y de dirigentes sociales de pueblos afectados entre los meses de noviembre y enero. Hemos pasado a la exhumación de fosas y ahora tenemos la posibilidad de este trabajo de entrevistas que tomará todo este primer semestre. Vamos a ver problemas de fondo. No vamos a mediar, estamos en otro plano, porque tenemos objetivos nacionales que apuntan a la justicia y a la reconciliación nacional. Queremos saber por qué hicieron esto, cómo lo hicieron y la mayor ventaja que ellos podrán tener es que nos dirán su testimonio de la manera más amplia.

¿Cuándo entrevistarán a Abimael Guzmán, Víctor Polay?
Si culmina pronto este conflicto (la huelga de hambre), podrá ser en esta semana o en la siguiente. También iremos a otras cárceles del interior del país. Incluso los familiares nos han traído testimonios tomados por ellos mismos, más de un centenar de documentos y nosotros les hemos dicho que igual visitaremos las cárceles.

¿Los institutos armados han presentado la relación de los ex jefes de las anteriores zonas de emergencia?
Con ellos estamos en una ronda de explicación sobre los fines de la comisión, pero luego vendrá el tema de la investigación. Nosotros nos ponemos estos primeros seis meses como el tiempo de la investigación, pero podemos extenderlo hasta octubre. Imagínese, son 20 años y requiere tener una recolección previa de información ya existente para ir a cosas muy precisas.

¿Cómo advierte el ánimo de las Fuerzas Armadas?
Evidentemente hay tensiones muy viejas en la relación entre Fuerzas Armadas y dirigentes políticos. Generalmente, las Fuerzas Armadas han señalado que actuaron siempre obedeciendo órdenes de autoridades políticas, pero en cuanto a su respuesta directa dijeron que están dispuestos a colaborar y reiteraron que el propio Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas tiene interés de colaborar.

¿Pero les han entregado alguna documentación que los ayude en su tarea?
No, pero todavía no es para nosotros un problema, porque sentimos que hay una explicación previa para que no se vea que somos fiscales. Existe el riesgo de que se nos vea con una visión unilateral, claro que debemos tomarlos en cuenta, pero lo hacemos en función de un objetivo mayor y ese es un proceso de diálogo.

¿Se han perdido documentos claves de las FF.AA.?
No hemos tenido ninguna comunicación formal en ese sentido. Efectivamente eso se dice, pero la comisión no empieza por ahí.

 

¿Cuál será la metodología para no caer en una y otra versión que reciban?
Ese es un asunto que progresivamente nosotros iremos compartiendo. Nuestra orientación general es que el deber de la comisión es ofrecerle al país el testimonio justamente contradictorio de sus distintos sectores, tanto de los actores directos como de los indirectos y de la sociedad misma. Es importante que el país recuerde cómo se pensaba en los años 80 y cómo cambió después. Fue tan bárbaro lo que sucedió que necesitamos registrar todas las posiciones. No nos asusta que nos digan cosas distintas, eso es lo normal. Pero a partir de eso podemos tener una segunda ronda de entrevistas para contrastar y luego tener nuestra propia evaluación.

¿Habrá audiencias públicas?
Pensamos en organizar a partir de abril o mayo audiencias públicas con distintos sectores, previa conversación con los propios actores.

¿Se reunirán con las autoridades de los últimos 20 años?
Es posible, pero eso serán conversaciones posteriores.

 

¿Cómo diferenciar los entierros fruto de la violencia con los cementerios tradicionales?
No somos ingenuos. Hay una serie de gente de mala y buena fe que trata de aprovecharse. De mala fe tenemos casos de abogados que han pasado por las comunidades recogiendo dinero para ofrecerles llenar los formularios de la comisión. Dos soles por cada uno, cuando eso es totalmente falso. Vamos a cruzar la información de distintas fuentes. Y en cuanto a la exhumación, somos muy cuidadosos y no abriremos todas por falta de tiempo. Solamente abriremos aquellas que sean casos comprobados.

 

Ya se han recogido 600 testimonios

Jorge Saldaña

 

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