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Uno de los últimos recursos al que han acudido algunos que al comienzo
se opusieron a la formación de la Comisión de la Verdad y Reconciliación
(CVR) y que ahora, cuando ya es imposible detenerla, se esfuerzan por desprestigiarla para mellar las conclusiones que en pocos días
presentará al país, es caracterizar el reporte como una afrenta a las Fuerzas Armadas.
Sus argumentos son previsibles, pues la tradición de tocar a las puertas
de los cuarteles cuando algo no les conviene, es un arte muy arraigado en el país. Con su conocido oportunismo, Alan García se ha
puesto a la cabeza de este grupo, dándole un nuevo barniz a las críticas ya
expresadas por otros en las últimas semanas, incluyendo que 'no puede haber reconciliación con los asesinos'-asunto que ya había
sido aclarado por la propia CVR-,que 'los terroristas no pueden ser interlocutores
válidos'-eco de la campaña macartista en marcha, por la cual todo
izquierdista es asociado con el terrorismo-,y que, aunque hayan habido excesos, no se puede caer en injusticias con las FF.AA., pues el Estado
no estaba preparado para afrontar el baño de sangre que desencadenó Sendero Luminoso.En realidad, García
busca curarse en salud respecto de temas en los que sabe que tiene responsabilidad, y busca aliarse con
las FF.AA.a manera de parche del chupo que está por reventar.
Al ex presidente se han sumado varios medios de comunicación -algunos
con evidente vinculación con el Apra- que parecen interesados en reemplazar a 'Actualidad Militar'(la publicación del Ejército) y que
no solo repiten los argumentos de AGP sino que, además, llenan sus páginas
con reclamos de voceros castrenses que exigen que la CVR no individualice las responsabilidades por los 'eventuales excesos' e
insinúan que, si ello no ocurre, se debería producir una nueva amnistía.
El reporte de la CVR sí debería referirse al contexto que llevó a las
FF.AA. a cometer actos de barbarie, así como precisar el papel que en ello tuvieron -por acción u omisión- los gobiernos de turno,
pero no debería ocultar, por ningún motivo, la verdad.
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