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CERRANDO
HERIDAS. Severina
León recibió ayer de manos de Víctor Delfín, ante la
presencia del presidente y el ministro Olivera, un adelanto de
la indemnización por la muerte de su hijo Filomeno León.
(Foto: Dante Piaggio)
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Ni
uno ni mil ni un millón de soles podrán resucitar a los que murieron
injusta y absurdamente el 3 de noviembre de 1991 en una quinta de
Barrios Altos a manos del grupo Colina.
Ayer,
los deudos de las víctimas empezaron a ser indemnizados. Se les entregó
un adelanto de siete mil soles a cuenta de los 175 mil dólares que
recibirán por cada una de las víctimas.
La
reparación obedece al fallo de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos que dispuso que las reparaciones civiles debían ser fijadas de
común acuerdo entre el Estado, la Comisión Interamericana y los
familiares.
El
Gobierno determinó entregar 175 mil dólares y en total será tres
millones de dólares.
Durante
la ceremonia realizada en el Salón Dorado de Palacio de Gobierno, el
presidente Alejandro Toledo se dirigió a los familiares de las víctimas
y a los sobrevivientes, admitiendo que era imposible devolverles a sus
seres queridos. "A ustedes quiero decirles que son testigos de la
historia, héroes de un país que camina hacia delante".
Asimismo,
el presidente se comprometió a poner todos los medios para que nunca más
se repita en el Perú un hecho como el de Barrios Altos.
Agregó
que la indemnización era una señal que expresaba la voluntad de una
reparación moral, por lo que anunció levantar un monumento en la
avenida Arequipa en memoria de los asesinados.
El
sobreviviente
Tomás
Livias Ortega no puede dejar su silla de ruedas y jamás lo hará. En
esa situación quedó tras la barbarie de Barrios Altos. Ayer estaba en
primera fila en Palacio de Gobierno para recibir lo que él llamó
"un simple adelanto" de lo que serán 175 mil dólares.
Sus
ojos se llenan de cólera y se humedecen tan solo con recordar que
Santiago Martin Rivas, el responsable del crimen, está libre. Solamente
estará tranquilo cuando sepa que se encuentra entre rejas.
"El
cobarde del Martin Rivas está corrido y algún día se entregará y le
diré sus verdades, y ese cobarde de Montesinos ya se le acabó el poder
y está preso como una basura", así descarga en algo ese afán de
justicia que lo ha animado durante los últimos diez años.
Ángel
Tolentino Chumbipana, hijo de Placentina Chumbipana, acudió con su
hermana y su sobrina de un mes, quien sería la primera nieta de
Placentina. "El dinero no me importa, sigo extrañando a mi
madre". |