El Comercio

(23 de agosto del 2001)

Harán monumento en memoria de las víctimas de Barrios Altos

 

CERRANDO HERIDAS. Severina León recibió ayer de manos de Víctor Delfín, ante la presencia del presidente y el ministro Olivera, un adelanto de la indemnización por la muerte de su hijo Filomeno León. (Foto: Dante Piaggio)

Ni uno ni mil ni un millón de soles podrán resucitar a los que murieron injusta y absurdamente el 3 de noviembre de 1991 en una quinta de Barrios Altos a manos del grupo Colina.

Ayer, los deudos de las víctimas empezaron a ser indemnizados. Se les entregó un adelanto de siete mil soles a cuenta de los 175 mil dólares que recibirán por cada una de las víctimas.

La reparación obedece al fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que dispuso que las reparaciones civiles debían ser fijadas de común acuerdo entre el Estado, la Comisión Interamericana y los familiares.

El Gobierno determinó entregar 175 mil dólares y en total será tres millones de dólares.

Durante la ceremonia realizada en el Salón Dorado de Palacio de Gobierno, el presidente Alejandro Toledo se dirigió a los familiares de las víctimas y a los sobrevivientes, admitiendo que era imposible devolverles a sus seres queridos. "A ustedes quiero decirles que son testigos de la historia, héroes de un país que camina hacia delante".

Asimismo, el presidente se comprometió a poner todos los medios para que nunca más se repita en el Perú un hecho como el de Barrios Altos.

Agregó que la indemnización era una señal que expresaba la voluntad de una reparación moral, por lo que anunció levantar un monumento en la avenida Arequipa en memoria de los asesinados.

El sobreviviente

Tomás Livias Ortega no puede dejar su silla de ruedas y jamás lo hará. En esa situación quedó tras la barbarie de Barrios Altos. Ayer estaba en primera fila en Palacio de Gobierno para recibir lo que él llamó "un simple adelanto" de lo que serán 175 mil dólares.

Sus ojos se llenan de cólera y se humedecen tan solo con recordar que Santiago Martin Rivas, el responsable del crimen, está libre. Solamente estará tranquilo cuando sepa que se encuentra entre rejas.

"El cobarde del Martin Rivas está corrido y algún día se entregará y le diré sus verdades, y ese cobarde de Montesinos ya se le acabó el poder y está preso como una basura", así descarga en algo ese afán de justicia que lo ha animado durante los últimos diez años.

Ángel Tolentino Chumbipana, hijo de Placentina Chumbipana, acudió con su hermana y su sobrina de un mes, quien sería la primera nieta de Placentina. "El dinero no me importa, sigo extrañando a mi madre".


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