La República

(28 de noviembre del 2001)

Sugiere promotor de Derechos Humanos, Miguel Jugo

Debe trazarse plan nacional de exhumaciones

 

Por FLOR HUILCA

Un labor profesional al momento de levantar información y exhumar los restos de las fosas comunes garantizará que se conozca la identidad de las posibles víctimas, las circunstancias en las que fueron asesinados y los posibles autores, señalaron representantes de organismos de derechos humanos.
Miguel Jugo, de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), dijo que ante los recientes hallazgos de fosas en distintos puntos del país, es necesario que la Comisión de la Verdad cuente con plan de exhumaciones que facilite el esclarecimiento de los hechos.
"Un plan nacional de esta naturaleza permitirá inmovilizar los hallazgos y poner en salvaguarda la evidencias. Resulta sumamente perjudicial para las investigaciones que extraños o inexpertos manipulen esos hallazgos", comentó.
Aseguró que en los próximos meses es posible que continúen las denuncias sobre hallazgos de fosas comunes dado que las nuevas condiciones políticas del país han posibilitado que se pierda el miedo y se denuncien estos hechos. Recordó que la Defensoría del Pueblo entregó a la Comisión de la Verdad un mapeo de zonas donde presumiblemente habría fosas.
En el país óafirmóó hay un grupo de profesionales en antropología forense que tiene el reconocimiento de la comunidad internacional y participó en la exhumación de restos en casos de crímenes masivos.
Carlos Rivera del Instituto de Defensa Legal (IDL) coincidió con la importancia de mantener aislados estas áreas donde se conoce que habría fosas comunes para que los expertos, en base a las evidencias, pueden determinar la identidad de las víctimas, la forma cómo habrían sido asesinados y los presuntos responsables.
"Se han vistos casos en que policías, fiscales y periodistas proceden a recoger las evidencias y manipulan las fosas, eso representa una terrible desventaja para el trabajo de los antropólogos forenses y sobre todo para que se conozca la verdad", refirió.
Por ello pidió a las autoridades garantizar la intangibilidad de los hallazgos hasta que los antropólogos forenses que apoyan a la Comisión de la Verdad y el Ministerio Público inicien su labor.
"De nada sirve que incluso los familiares intenten sacar los restos y llevarlo a las autoridades, eso hace que sea imposible recoger la información necesaria que nos permita conocer cómo sucedieron los hechos", dijo.

 


Fiscal de la Nación debe intervenir

Por MARCO BURGA

El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, Heriberto Benítez Rivas, demandó a la fiscal de la Nación, Nelly Calderón Navarro, investigar de oficio la existencia de una fosa común con los restos de un centenar de comuneros de Putis (Ayacucho), que habrían sido asesinados en 1984.
El legislador dijo que el descubrimiento de esta fosa demuestra que en la década del 80 se utilizó una política antisubversiva «escalofriante y macabra, meramente castrense», y equivocada por que pensaban que matando a los campesinos iban a acabar con el terrorismo.
«Este tema nos hace recordar la matanza de Socos, Accomarca, Cayara e incluso la de Uchuraccay, pues en la mayoría de estos casos, con engaños, hicieron que las víctimas cavaran sus tumbas, luego los acribillan y enterraban. Y para ocultar los delitos se apoderaban del ganado y propiedades de los asesinados y las vendían a terceros repartiéndose el dinero», precisó.
«Esta investigación debe ser realizada también por la Comisión de la Verdad y Reconciliación que es la que debe presentarnos una radiografia de lo que pasó en el Perú en los años de violencia política.
Walter Alejos Calderón, vicepresidente de la Comisión de Derechos Humanos, dijo que de inmediato una comitiva parlamentaria debe trasladarse a la zona y entrevistarse con testigos, y solicitar que las autoridades competentes actúen de inmediato para evitar que los restos sean removidos, lo cual puede anular las pruebas y dejar impune estos hechos.
El parlamentario electo por Ayacucho dijo que esta es una muestra de la violencia que vivió este departamento en las dos últimas décadas y que según los organismos de Derechos Humanos, dejó un aproximado de 120 fosas comunes en la región.
«Según los organismos de DDHH en Ayacucho hubieron un aproximado de 4,600 desaparecidos, de los cuales aproximadamente sólo se ha descubierto el paradero de la mitad, por lo que es necesario actuar inmediatamente para que las autoridades investiguen y que el caso también sea visto por la Comisión de la Verdad y Reconciliación», dijo.
Asimismo, la legisladora ayacuchana Celina Palomino Sulca, dijo que lamentablemente este descubrimiento es la prueba fechaciente de la violación de DDHH que se desarrolló en la década del 80, tanto por los grupos terroristas y miembros de las fuerzas del orden.

 

 

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