María Rodríguez (Canadá)

Durante la primera semana de septiembre tuve la oportunidad de viajar por Ayacucho y conocer a varias de las víctimas de algunos de los casos que APRODEH lleva. Haber podido interactuar con las víctimas del caso de la Masacre de Cayara y haber podido explicarles un poco sobre el proceso judicial de su caso fue extraordinario. La resiliencia de la comunidad y su lucha continua por que se sepa la verdad y se haga justicia me llenaron de motivación para seguir trabajando por ellos. El contacto con las victimas es supremamente importante no solo porque es gratificante para el voluntario sino porque también les da a las victimas un poco de esperanza y les hace recordar que no nos hemos olvidado de su lucha.